“Siempre he considerado inmoral y aborrecible cualquier privilegio que tengan los diputados y otros funcionarios, y de los cuales no goce el resto de los ciudadanos, porque creo que esa discriminación es injusta y nos recuerda tiempos feudales, ya superados.
Por eso nunca utilicé ese privilegio, a pesar que el Reglamento de la Asamblea lo permitía, y a esos efectos presenté una modificación al Reglamento Interno eliminando todos esos privilegios, pero nunca fue aceptado ni aprobado por mis colegas de entonces.
No es de extrañar la inclusión discreta de medidas inconsultas en los proyectos de ley cuando van a segundo debate, porque esa experiencia la viví muchas veces en la legislatura pasada.
La exoneración no se justifica ni para autos de lujo ni para vehículos de trabajo, porque los diputados "supuestamente" deben dedicarse hacer leyes en la Asamblea y no a trabajos comunitarios.