Nación

Estómagos vacíos claman por ayuda

Los rostros de felicidad de los niños motiva a los administradores a no desfallecer.


A "Charlie", un niño de 10 años, tez morena y ojos expresivos, lo encontramos intentando no desperdiciar ni un grano de arroz. Mientras come, recoge los que caen a la mesa y los deposita nuevamente en el plato porque "así no se pierden".
Panamá América conversó con él cuando disfrutaba su almuerzo en uno de los comedores infantiles de la ciudad.
Él es uno de los miles de niños y niñas de la ciudad de Panamá azotados por el hambre, quienes recurren a una solución inmediata a la hora del almuerzo, precisamente en los comedores infantiles organizados por personas cuyo deseo, es ayudar a los más necesitados.
En San Joaquín, corregimiento de Pedregal, por ejemplo, la pobreza sumado al desempleo, no permite a algunos padres de familia alimentar a sus hijos.
Es así como el Comedor Infantil Divino Niño, administrado desde el año 1994 por Alfredo Rosas fue habilitado para ayudar a 480 infantes, quienes tienen de tres a 14 años.
Otro de los factores por los que los niños asisten al comedor es porque sus padres están detenidos por haber cometido algún delito, la mayoría de ellos relacionados a las drogas.
El comedor inició debido a una visita realizada en la escuela Ascanio Villalaz, localizada en ese sector, donde se observó cómo los niños se dormían durante las horas de clase y en el canto del himno nacional. Todo debido al hambre, como contó Rosas.
Hoy, las cosas han cambiado. Luis Évila, quien a sus 16 años cursa el sexto grado en una aula especial de la Escuela Ascanio Villalaz, nos mostró su boletín y dice que sus notas han mejorado desde que empezó a asistir al comedor, junto a sus ocho hermanos.
Antes sus padres, uno pescador y la otra ama de casa, no le permitían ir, pues les daba vergüenza.
Uno de los anhelos de este joven es continuar estudiando, por lo que solicitó ayuda con la obtención de una beca que le permita alcanzar el éxito.
En el comedor trabajan voluntariamente ocho madres de familia, quienes se turnan para cocinar. En un sólo almuerzo se utilizan 80 libras de arroz y 70 libras de carne, por lo que diariamente se gastan B/.300, sólo en comida.
Uno de los principales deseos de Rosas es ampliar el comedor, construyendo salones para que así los niños y jóvenes puedan recibir seminarios sobre prevención del uso de drogas, violencia intrafamiliar, entre otros problemas que los afectan.
Subsistir es la odisea. En Juan Díaz está ubicado el Comedor Infantil Sopla Dios.
Allí necesitan unos B/.2, 500 mensuales para comida y otros menesteres.
El administrador Ricardo Mckay aseguró que requieren más ayuda económica, pues ellos también tienen que pagarle a los cinco cocineros, dos aseadores y los tres choferes, quienes llevan comida a domicilio o transportan a los infantes.
La generosidad de otros les permite salir adelante.
Según datos de Nutre Hogar, la disponibilidad de alimentos a la población panameña ha disminuido en los últimos años, debido al incremento en el costo de los alimentos, bajos salarios y alto porcentaje de desempleo.
De acuerdo con información tomada del documento Plan Nacional de Seguridad Alimentaria Nutricional de Panamá 1998 - 2002, Panamá tiene una de las peores distribuciones de ingreso de América Latina, ya que el 64% de los hogares rurales se encuentran en pobreza y más de la tercera parte en pobreza extrema.
En el popular barrio de El Chorrillo encontramos el Comedor Parroquial Ricardo Galindo Quelquejeu, creado en 1981 e instalado en la parroquia de Fátima.
Según el administrador del comedor, desde hace cinco años, Fray Javier Mañas, se atiende a una población interna de 75 niños, mientras que de los que viven en los multifamiliares asisten 175.
Al mes, ellos gastan, sólo en comida, B/.7 mil 645, además de que tienen que cubrir los honorarios de seis trabajadores, entre cocineros y aseadores.
Este comedor también ofrece los servicios de odontología desde 1982, gracias a la ayuda de Empresas Bern. Además, tienen un pre kinder, kinder y un Centro de Orientación Infantil (COIF).
En el comedor infantil Divino Niño, instituciones y empresas privadas como Pro Niñez, Hogar Belén, Hogar Bonaire, Aluminios de Panamá, el Banco General, El Club Rotario de Panamá Sur, Industrias Comercializadoras, Mossack & Fonseca, Agencias de Viajes 002 juegan un papel fundamental.
Además, de Afework, agrupación de jóvenes de mercadeo y publicidad quienes incentivaron a varias empresas para la donación de un vehículo al comedor.
Mientras que la Fundación Buenos Vecinos, Ricardo Galindo Quelquejeu y el Ministerio de Desarrollo Social (MIDES) se encargan de asistir al Comedor Parroquial Ricardo Galindo Quelquejeu.
Pero, no todos los comedores infantiles reciben ayuda de las empresas privadas.
El Comedor Infantil Sopla Dios, que atiende a 1, 300 niños, requiere de la ofrenda directa de los miembros de la iglesia Tabérnaculo de la Fe y un aporte de 5% de parte del gobierno.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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