LOS MIEMBROS de los carteles colombo-mexicano ingresan al país por el Aeropuerto de Tocumen desde México con documentos mexicanos, con el fin de reducir las sospechas y los rigores de la seguridad a los que son sometidos los que provienen de Colombia. Permanecen en el país pocos días, vienen con misiones específicas y abandonan Panamá rápidamente.
Informes policiales obtenidos por este diario señalan que los narcos colombianos adoptan identidades de empresarios mexicanos y envían a sus familiares a estudiar a prestigiosas universidades en México, para que una vez graduados, vivan en ese país, adquieran la nacionalidad mexicana y administren sus negocios ilícitos.
En Panamá, los carteles colombo-mexicanos conforman una empresa de fachada para preparar los embarques y nombran como directivos a panameños comunes, sin trayectoria delictiva, y que en muchas ocasiones desconocen el negocio turbio que se esconde detrás. Una vez cumplido el embarque, cierran la empresa.
Para evitar a la Policía y a los temidos "tumbadores", los narcos prefieren cargar las naves en alta mar. El procedimiento es sencillo: la embarcación pasa los controles exigidos en los puertos panameños y hasta en la Autoridad del Canal (si necesita cruzar la vía), pero en alta mar es cargada con la droga por lanchas rápidas provenientes de Colombia, que son citadas en determinadas coordenadas.
El encuentro entre las embarcaciones y las lanchas rápidas se hace en aguas internacionales, fuera del alcance de las anticuadas naves del Servicio Marítimo Nacional y tratando de evadir a las patrulleras del Servicio de Guardacostas de Estados Unidos, que peinan esas aguas.
Los carteles tratan al máximo de no almacenar droga en Panamá por mucho tiempo y reducen al mínimo la participación de panameños, porque temen ser delatados o víctimas de los tumbadores.
La droga que llega por tierra a Panamá es movida en pequeñas cantidades por los conocidos "ruteros", que la llevan por tierra hacia México para entregársela a personas identificadas con alguna contraseña.
Sin embargo, prefieren mover sus cargamentos por mar, aprovechando la estructura que posee el país para llegar a cualquier lugar del mundo.
De acuerdo con la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) en México operan unos 130 carteles de drogas, que operan primordialmente en la frontera sur mexicano-estadounidense.
Recientemente, el Gobierno de México movilizó 25 mil soldados a ocho estados para tratar de controlar la violencia desatada por estos grupos.
Pero, agregó, aplicar la técnica a la parte inferior de la columna sería un "reto", pues es más compleja.
En el artículo de "The Lancet", los doctores Wafa Skalli y Jean Dubousset, investigadores del instituto ENSAM-CNRS en París, dijeron que los trasplantes podrían abrir "una nueva dimensión" en el tratamiento de enfermedades degenerativas de los discos vertebrales.
"El trasplante de discos puede ser una alternativa atractiva tanto para la fusión como para el reemplazo de discos artificiales. Este nuevo acercamiento será de interés particular para los jóvenes pacientes para quienes la prevención de una degeneración a nivel adyacente es importante", señalaron los investigadores.
Estrategias de narcos de México y Colombia
En México el narcotráfico está dominado en la actualidad por tres grandes fuerzas de carteles de la droga.