Nación

Estrategias y técnicas para el aprendizaje

El estudio señala como otro factor del fracaso escolar, el temor y rechazo de los estudiantes hacia las ciencias naturales, física, química, matemáticas y biología.


La cantidad de fracasos y la falta de dominio de los educadores en la enseñanza de las ciencias y matemáticas son dos de las causas de que un mínimo de estudiantes ingrese a carreras científicas y tecnológicas, reveló una investigación realizada por la Secretaría Nacional de Ciencia y Tecnología (SENACYT) en 1998.
Además de estos factores, la investigación descubrió el temor y rechazo de los estudiantes hacia estas asignaturas, específicamente, a las ciencias naturales, física, química, matemáticas y biología. Una publicación reciente de El Panamá América demostró que de cada diez estudiantes que aplican las pruebas de ingreso para la Universidad Tecnológica (UTP), sólo tres o cuatro las pasan.
Las causas son que la gran mayoría no tiene los conocimientos necesarios para hacerse de un título en el área tecnológica y la geometría analítica, la trigonometría y los conocimientos básicos de álgebra se constituyen tradicionalmente en los principales obstáculos de los estudiantes que aspiran a ingresar a una carrera en la UTP.
Y es precisamente que las deficiencias en estos conocimientos responden a materias relacionadas con las matemáticas, una de las que rechazan los estudiantes por la falta de dominio de los educadores en la enseñanza. SENACYT en la búsqueda de alternativas desarrolla el proyecto piloto "Esquemas de Aprendizaje Científico y Tecnológico (PEACYT)", orientado a la capacitación de los docentes para que mejoren sus estrategias y técnicas de enseñanza en las ciencias y matemáticas.
SENACYT toma como referencia el Proyecto 2061, emprendido por la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS) de Estados Unidos que es una iniciativa a largo plazo para mejorar los aprendizajes de los niños. En 1999 desarrolla PEACYT, proyecto de alfabetización científica sin importar su orientación profesional, explica la profesora Lupita Salmon, encargada del proyecto. Se emprende así PEACYT en el Instituto Fermín Naudeau, la escuela República de Haití y el Instituto Alberto Einstein debido a que reunían todas las condiciones para su validación.
Junto a docentes de estos planteles se seleccionaron a profesores de Biología, Química y Física de la Universidad de Panamá, a personal técnico y administrativo del Ministerio de Educación y de SENACYT y se les capacitó en la Fundación AAAS, Estados Unidos. A estos docentes capacitados se les llamaron mentores, quienes posteriormente se convirtieron en agentes multiplicadores porque debían enseñarle a otros.
Un año después, en el 2000, se agregan cuatro centros educativos, luego de una selección más rigurosa. Las escuelas, María Ossa de Amador, El Japón, Pedro Pablo Sánchez, y la Escuela Normal Juan Demóstenes Arosemena, donde se escogen 20 docentes.
Es en este grupo que se integra la profesora Salmon, ya que era directora de la Escuela María Ossa de Amador. La capacitación de los educadores seleccionados, 20 en total, se realizó en Estados Unidos igual que actividades de seguimiento relativas al proyecto.
Actualmente hay un equipo de 30 mentores capacitados que se han convertido en los facilitadores de los seminaristas y que dan seguimiento al programa en las diferentes escuelas que se desarrolla. Se prevé que el proyecto cubra desde el preescolar hasta la universidad. Más de 200 docentes y 2,500 estudiantes han participado en los últimos dos años.
El valor de este proyecto, según Salmon, es que presenta estrategias y técnicas innovadoras para la enseñanza del aprendizaje científico y tecnológico y garantiza, una vez terminado el proyecto, el aprendizaje de los conocimientos porque sus objetivos y metas son claras.
"Es una forma de democratizarlos y que todo ser tenga acceso a aprender ciencia y tecnología, por eso se habla de alfabetización", ya que son necesarios no importa qué tipo de profesional sean, afirmó.
Su metodología permite presentar los contenidos por niveles desde qué debe saber el niño en preescolar hasta la educación media, para formar en él las bases del conocimiento y en un futuro pueda establecer el anclaje de los aprendizajes. Según Salmon, que puso en práctica este modelo en la Escuela María Ossa de Amador, la metodología no solo le da al docente el marco teórico sino cómo diseñar las lecciones.
Al preguntársele si este modelo establece un determinado periodo de tiempo para cubrir los contenidos su espontánea sonrisa delató uno de los grandes dilemas que enfrentan a diario los educadores, pero que con este proyecto se simplifica a la máxima: "menos es mejor". Salmon fue enfática que para aprender se necesita tiempo y el estudiante lo requiere para pensar, tal es el caso de la asignatura física.
Explica que para el proceso de aprendizaje en cada lección se presentan tres experiencias sobre la base de recursos disponibles. En la primera el estudiante emplea preguntas y respuestas, a través de las que va descubriendo sus ideas erróneas; en la segunda, las confronta con el compañero y en la tercera, descubre sus conceptos e ideas y fomenta la discusión.
Para comprobar los resultados en el Instituto Fermin Naudeau se efectuó una investigación con cuatro grupos de física de los quintos años. Se seleccionaron dos profesores capacitados en el proyecto, uno que no conocía nada y otro que tuviera alguna idea. Resultó que los dos grupos pilotos obtuvieron los mejores resultados. En cambio, en el tercero hubo fracasos pese a que abarcó más temas y cumplió el contenido para el bimestre.
Hace un mes presentaron al Ministerio de Educación los resultados de la evaluación e hicieron una propuesta de extensión (replicabilidad) a nivel del país.
Panamá es el primer país de Latinoamérica en emprender este modelo el cual, según Salmon, ha resultado un éxito por el impresionante deseo de aprender y aportar, la disciplina, y el alto nivel de desenvolvimiento y productividad demostrado por los docentes capacitados en Estados Unidos.
"No hemos copiado el proyecto, se ha tomado la filosofía y previsiones pedagógicas y lo han desarrollado con sus propias lecciones y su adecuación curricular: cultura, política, sociedad", explicó. Dijo que presentarán al Ministerio de Educación el sistema de evaluación de los contenidos (aprendizaje) y del proyecto, la creación de un centro de capacitación permanente y un programa de desarrollo profesional para el docente.
Además la necesidad de fortalecer la integración de los diferentes niveles de la estructura del Ministerio de Educación en el proyecto tales como supervisores de zona, y directores de las escuelas. Se espera que el ME eleve a política la formación científica y tecnológica, es decir que sea una política en el desarrollo de la enseñanza científica y tecnológica dentro del sistema educativo.
Smith manifestó que desconoce si SENACYT continuará con el proyecto o si lo hará el ME, pero se planea estudiar la educación post media con un consultor canadiense como el INAFORP, Don Bosco. Sugiere que se debe explorar la educación en turismo, crear áreas donde el país tiene recursos.
La experiencia panameña impactó mucho en Estados Unidos porque los mentores no han recibido ningún incentivo y han continuado en el proyecto, que era de un año, y hoy día continúan aplicando las técnicas. Considera Smith que fue porque se buscaron docentes que tuvieran alguna participación en grupos cívicos o comprometidos con la sociedad y dieron su tiempo sin recompensa". Precisamente el éxito obedece a esta cualidad y por esa razón el equipo se ha mantenido fiel, reafirmó.
Los dos primeros años, 1999-2000, fueron financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y ahora está a cargo del Ministerio de Educación a través de su Programa de Desarrollo Educativo (PRODE).
Cerca de 558,203 estudiantes están inscritos en la enseñanza estatal, y 90 mil en la privada. Sobre los costos anuales de la educación en la privada oscilan entre B/.500.00 y B/.750.00 para kinder; B/.492.00 y B/.4,040.00 para primaria y entre B/.620.00 y B/.4,190.00 para secundaria. En el sector oficial se estima que el costo por cada estudiante es de B/.291.00 anuales.
Según estadísticas del Ministerio de Educación durante el periodoescolar 2001, el mayor número de casos con deficiencias en las asignaturas: biología, química y física se registraron en los IV y V años en las provincias de Panamá (Centro, Oeste y San Miguelito), Colón y Chiriquí. Sobre la incidencia, la mayor cantidad de casos marcaron en física y química, en esos años. Estos resultados son extensivos tanto para la enseñanza estatal como la particular, con la variante de la matrícula.


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98660
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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