Desde el momento que inicie operaciones el Metro Bus, cada persona que aborde una de las unidades debe contar con una tarjeta personalizada y, por ende, intransferible.
El ministro de la Presidencia, Demetrio Papadimitriu, explicó que se estudia el mecanismo para que los estudiantes y jubilados cuenten con una tarjeta especial, para que paguen una tarifa más baja.
En el caso de los alumnos, para confeccionarle su tarjeta deben presentar el documento de matrícula.
Ellos pagarán de acuerdo al "lector"; es decir, que le debitará los B/0.10 al estudiante y el resto al Gobierno.
Agregó que en caso que la tarjeta de un estudiante sea utilizada por otra persona, esto podrá ser detectado por el sistema y alertará a los supervisores.
Afirmó que también habrá sanciones para los estudiantes que presten sus tarjetas para que la utilicen adultos.
Papadimitriu indicó que por cada 1000 habitantes habrá un centro de venta o de recarga de tarjetas.
Debido a que las tarjetas son personalizadas, señaló que actualmente se estudia el tratamiento que se dará a los niños, ya que se puede presentar el caso de padres de familia que aborden los buses con sus hijos.
Esta es una materia que aún está en estudio, manifestó.
El sistema tendrá centros de "credencialización"? donde los usuarios podrán registrar y obtener sus tarjetas para luego poder cargar su efectivo, explicó.
Con el nuevo sistema, las paradas de los buses tendrán un intervalo de unos 500 metros.
Los usuarios del Metro Bus contarán con un lapso de 150 minutos, para consumir de su tarjeta la suma de 45 centésimos.
El Metro Bus comenzará a operar en diciembre con los buses del Corredor Sur y en enero del próximo año con los que recorren el Corredor Norte.