En un estado de incertidumbre viven los estudiantes, docentes y administrativos del Instituto de Desarrollo Comunitario de El Barrero de Aguadulce, ya que a diario reciben sus clases debajo de árboles y hasta en el portal de una vivienda. Desde hace más de un año no se ha culminado la construcción el plantel educativo.
El estudiante Camilo Morales dijo que, a pesar de sus protestas en las calles, ni la Contraloría, ni el MEDUCA les han dado una respuesta, mientras los estudiantes resfriados y hasta con fiebre reciben clases a la intemperie.
También denunciaron que unas computadoras que les donó el MEDUCA no se han podido utilizar, porque no hay un lugar adecuado donde instalarlas.