Estados Unidos está en conversaciones con varios países de América Latina para obtener acceso a bases para operaciones aéreas en la lucha contra el narcotráfico, informaron fuentes oficiales.
Con la devolución del Canal de Panamá a fines de año, y el cierre de las bases militares estadounidenses en el istmo, Washington busca bases alternativas para operar vuelos para interceptar el tráfico aéreo de los narcotraficantes.
Ecuador y las Antillas Holandesas son el principal foco de atención de los negociadores estadounidenses en este momento, dijo una fuente en el departamento de Estado.
Honduras también se ha ofrecido para la localización de una base multinacional antidrogas.
El Pentágono y la Guardia Costera estadounidense ya cuentan para las operaciones antidrogas con las bases de Guantánamo en Cuba y Roosevelt Roads en Puerto Rico.
El subsecretario de Estado adjunto para Asuntos de Narcóticos y Policiales Internacionales, William Brownfield, dijo que Washington conversa con varios pases para establecer "ubicaciones adelantadas de operaciones", incluso en Perú.
Pero, el presidente Alberto Fujimori dijo a fines del año pasado que, por razones de soberanía nacional, Perú no se prestaría para ser una base de aviones estadounidenses.
Lo que Washington busca es permiso para usar bases aéreas que ya existen para reconocimiento, así como un personal de mantenimiento, informó una fuente del Departamento de Estado.
Se necesitaría una "ubicación" en Sudamérica y otra en el Caribe, dijo la fuente. Las negociaciones continúan.
"No sabemos cuándo vamos a poder anunciar una decisión, porque esto depende también de otros gobiernos", dijo Brownfield en una teleconferencia con periodistas en Bogotá, Lima y La Paz.