Tras la presentación de una propuesta panameña para sanear la isla San José y el respaldo de convenios internacionales, Estados Unidos está obligado a iniciar un proceso de descontaminación de armas químicas en el lugar, aseguró ayer Oydén Ortega, miembro del Consejo de Relaciones Exteriores.
Señaló que la propuesta de la Cancillería panameña en relación con el saneamiento de la isla San José guarda estrecha relación con la limpieza de los polígonos de tiro, porque son armas y sustancias químicas que han quedado en el lugar luego de prácticas que hacía el ejército de Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial.
Indicó que los convenios internacionales que Panamá ha suscrito establecen la obligación para los Estados partes de limpiar, sanear y eliminar toda amenaza a la vida y al medio ambiente. Panamá, dijo, es miembro además de un tratado reciente muy importante sobre destrucción de las armas químicas, por lo que todas estas sustancias deben eliminarse para garantizar un ambiente sano para el área y los habitantes.
Para Ortega la petición de limpieza de los polígonos debe hacerse de forma conjunta con la que se hizo para limpiar la isla San José. "No hay la más mínima duda de que a Panamá le asiste el derecho en ambas circunstancias y por tanto debe gestionar las dos cosas al mismo tiempo", dijo. Expresó que el gobierno debe tener vocación, voluntad política y a veces paciencia para lograr la limpieza de los polígonos.