A pesar de haber librado dos guerras y reestructurado en profundidad sus sistemas de seguridad, el Gobierno estadounidense insiste en que el terrorismo está lejos de ser erradicado, cuando se cumplen cuatro años de los atentados del 11-S.
El propio presidente George W. Bush, en medio de la devastación que sufren los tres estados del sur del país, afectados por el paso del huracán Katrina, se ha encargado de recordarlo en vísperas del cuarto aniversario del 11-S.
"Seguimos siendo una nación en guerra. Para imponernos, debemos explicar nuestra política y nuestros valores de manera efectiva a la gente de todo el mundo", dijo el Presidente.
Por tanto, subrayó para vencer al terrorismo, no sólo "debemos atacar a los terroristas, sino también a sus puntos de vista" y ofrecer "una alternativa de esperanza mediante la diseminación de la libertad".