Por primera vez en la historia, un presidente de la Corte Suprema de Justicia panameña se reúne con funcionarios estadounidenses que moldean la diplomacia internacional y revisan la política de derechos humanos de los países latinoamericanos.
Debido a las medidas y esfuerzos que el sistema judicial está aplicando, el próximo informe de los derechos humanos sobre Panamá va a ser muy positivo, distinto del de este año, informó una fuente a El Panamá América. Adán Arnulfo Arjona, presidente de la Corte Suprema, se reunió con Daniel W. Fisk, subsecretario adjunto para Asuntos del Hemisferio Oeste del Departamento de Estado.
"Estoy muy satisfecho del resultado de las reuniones porque le di a conocer al Departamento de Estado los programas y las acciones que Panamá está llevando a cabo con el objetivo de mejorar su justicia", señaló el magistrado presidente.
"El tema de los detenidos preventivos y las condiciones de las cárceles, al igual que la figura legal de la resolución alterna de disputas es uno de los objetivos primordiales que tenemos como prioridad en el sistema judicial panameño", destacó.
Durante la visita al Departamento de Estado, luego de que Arjona hiciera un recuento de la labor que realiza la Corte, conjuntamente con el Ministerio Público, el Sistema Penitenciario y la Defensoría del Pueblo, Fisk expresó un elogioso reconocimiento del esfuerzo del sistema judicial de Panamá de incrementar la calidad de su servicio.
Fisk añadió que es un tema muy complejo, pero que valoraba las acciones de mejoramiento de la justicia panameña. Destacó categóricamente que los panameños podían contar con apoyo financiero de EU y la voluntad del Departamento de Estado de colaborar con las iniciativas de reforma del sistema judicial.
En la reunión estuvieron presentes también el embajador Roberto Alfaro; Leopoldo Garza, de la representación de la AID de Panamá; Elizabeth Carroll, oficial para América Latina del Buró de Narcóticos del Departamento de Estado; Michael O"Malley, del Departamento de Estado, al igual que Fay Armstrong, consejera de asuntos de justicia.
La visita a Washington de Arjona y de los otros magistrados Aníbal Salas, Graciela Dixon, Alberto Cigarruista, José Troyano y Winston Spadafora, se debió a una iniciativa de la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (AID) como resultado de la consultoría realizada por Silvana Stanga para la planificación de la escuela judicial en Panamá.
Desde el lunes pasado los seis magistrados se reunieron con diferentes funcionarios de la corte suprema de los Estados Unidos, tribunales de apelaciones de Maryland, entidades de la AID y entidades como el Centro Judicial Federal.
Durante la reunión con el presidente de la Corte Suprema de Justicia norteamericana, William Rehnquist, Arjona planteó la posibilidad de que Panamá participe en algún programa de intercambio educacional en el que jueces panameños se capaciten y observen cómo se desenvuelven los tribunales norteamericanos.
Rehnquist apoyó la idea y a su vez expresó que dicha tarea pudiera llevarse a cabo a través del Centro Judicial Federal, organismo que promueve la capacitación continua de los jueces norteamericanos.