El embajador de los Estados Unidos en Panamá, Simón Ferro, afirmó ayer que su gobierno no tiene interés en negociar o aprobar un nuevo tratado que le permita mantener el control del Canal de Panamá.
Precisó que los Estados Unidos está seguro de la capacidad de los panameños para administrar la vía acuática, y mantendrá una relación directa por ser uno de los mayores usuarios.
"El gobierno norteamericano siempre estará integrado al desarrollo de la vía y no vemos el mayor obstáculo para su expansión futura en manos panameñas", acotó Ferro.
Aclaró que los EEUU no tendrá injerencia en la vía sino que tratará de intensificar su relación comercial con Panamá en los próximos años.
Explicó que actualmente se está efectuando un programa de ampliaciones y mejoras al Canal, que garantizará su funcionamiento en forma eficiente.
"Lo que queremos es abrir las puertas al comercio y traer mayor cantidad de empresas norteamericanas para que vengan a competir aquí", agregó el diplomático.
Los Estados Unidos administró la vía acuática desde 1914 cuando abrió sus puertas al mercado marítimo internacional.
Por otra parte, el embajador Ferro negó que su gobierno esté molesto con las autoridades panameñas, producto del asesinato del soldado norteamericano Zak Hernández y el veredicto que dieron los tribunales de justicia.
Detalló que la inasistencia del presidente Bill Clinton al acto de transferencia de la vía se debe a compromisos de gobierno y no existe otra razón.
Ferro aseguró que enviarán una delegación de "alto calibre" al acto oficial que se verificará a mediados del mes de diciembre.
El gobierno panameño programa el acto oficial de transferencia del Canal para mediados del mes de diciembre debido a que muchos mandatarios han expresado que después de esta fecha no pueden viajar.