El presidente estadounidense, George W. Bush, dijo anoche que EU "convocará una votación" en el Consejo de Seguridad de la ONU sobre la nueva resolución en torno a Irak "cualquiera que sean las perspectivas de resultado".
"Es la hora de que la gente enseñe sus cartas y deje claro de qué lado está", dijo Bush en una conferencia de prensa en la Casa Blanca, un día antes de que los inspectores de la ONU presenten ante el Consejo un nuevo informe sobre el desarme iraquí. Bush destacó también que cuando Estados Unidos "está amenazado no necesita permiso de nadie" para actuar.
Recordó que la nueva resolución sobre Irak -la decimoctava y no la segunda, como repite desde hace días la Casa Blanca- no pretende más que constatar que el régimen de Sadam Hussein ha incumplido la 1441, aprobada el 8 de noviembre.
"Es difícil de creer que haya alguien que no esté de acuerdo en decir que Irak no ha cumplido la resolución 1441", subrayó al recordar que ese texto fue aprobado por unanimidad de las 15 naciones del Consejo, incluidos los 5 miembros permanentes.
Otra cosa, afirmó, es que haya países que consideren que hay que dar más tiempo, argumento que consideró razonable, pero subrayó no compartir porque "hay mucho en juego". Bush reconoció que "nos encontramos en la fase final de las negociaciones diplomáticas", en referencia a la intensa actividad que comenzó a desarrollarse ayer en la sede de Naciones Unidas para tratar de lograr un consenso sobre el desarme iraquí.