El Gobierno estadounidense, a través de su embajada en Puerto Príncipe, exhortó anoche a los partidarios del presidente Jean Bertrand Aristide a cesar la violencia, y a los rebeldes que exigen la renuncia del mandatario a detener su avance hacia la capital.
Al término de una jornada de disturbios y saqueos en la capital haitiana, la representación diplomática difundió un comunicado según el cual Estados Unidos lanza "un llamado solemne al presidente Aristide a dar todas las instrucciones necesarias para que sus partidarios detengan esta violencia ciega contra la población civil y los bienes públicos y económicos del país".
"Quisiéramos hacer comprender a Aristide que su honor, su patrimonio y su reputación están en juego", continúa. Ayer, al menos una decena de personas murieron en la capital haitiana, al intensificarse la violencia en las calles, que está en manos de grupos incontrolados.
La violencia con que despertó ayer Puerto Príncipe aumentó a partir del mediodía y los periodistas se han convertido en uno de los objetivos favoritos de los nutridos grupos de incontrolados que surcan las calles, en las que no se ve rastro alguno de fuerzas de seguridad.
Por otra parte, Cayes (sur), tercera ciudad de Haití, fue recuperada ayer por fuerzas leales a Aristide, tras haber sido tomada la víspera por insurgentes armados, dijo una fuente policial en Puerto Príncipe.
No hubo reportes inmediatos sobre bajas en la ciudad de 125,000 habitantes, ubicada a unos 200 km de la capital haitiana.
Las fuerzas pro-Aristide, apoyadas por un helicóptero, partieron desde la capital y desde la ciudad costera de Miragoane, al suroeste de Puerto Príncipe.
EU pide cese de violencia en Haití
Diez personas murieron ayer víctimas de grupos irregulares.