Washington.-La fugaz visita a Panamá de Peter Romero, el subsecretario de Estado en ejercicio para Asuntos Hemisféricos, se saldó con promesas de una inmediata agilización del apoyo que Estados Unidos prestará al gobierno panameño en su lucha contra el narcotráfico y el refuerzo de la seguridad de su frontera con Colombia.
Este es uno de los puntos que el alto funcionario abordó con la presidenta Mireya Moscoso y el ministro de Gobierno y Justicia, Winston Spadafora, en un encuentro que tan solo sirvió para reiterar los puntos comunes y las diferencias que todavía separan a los dos gobiernos, informaron fuentes oficiales a El Panamá América.
Romero, según las fuentes, solicitó nuevamente que Panamá que agilice los procesos administrativos para conformar una lista de pertrechos militares que ya figuran en el Plan Estratégico de Seguridad, formulado hace dos meses mediante un consenso político que el gobierno pactó con la oposición.
Los fondos para esta ayuda no saldrán de la masiva asistencia de unos 1,300 millones de dólares aprobados recientemente por el Congreso, sino de fondos multilaterales específicamente marcados para la campaña antidrogas a nivel continental, dijeron las fuentes.
Se entiende que Romero relatará estos detalles al embajador de Panamá, Guillermo Ford, en una reunión programada para esta mañana en el departamento de Estado.
La cita fue confirmada por el propio embajador en una conversación telefónica con este corresponsal en la que afirmó: "De la información recibida de Panamá deduzco que se trataron los diferentes temas pendientes de las relaciones con los Estados Unidos y confío en que la agenda bilateral ahora sí sea más dinámica".
Esta impresión coincide con el informe que el canciller panameño en ejercicio, Harmodio Arias, quien también asistió al encuentro con Romero, transmitió a los medios informativos panameños en una rueda de prensa realizada el martes en la noche, en la cual, según se publicó ayer, no aceptó preguntas de los periodistas.
Arias se refirió escuetamente a lo tratado, confirmando que Estados Unidos estaría interesado en concluir un acuerdo que permitiría una colaboración directa de sus fuerzas armadas y fuerzas de seguridad
panameñas, como existe con más de unos 30 países, inclusive varias repúblicas centroamericanas, las propuestas panameñas para fortalecer la legislación contra el lavado de dinero y las diferencias que aún quedan por resolver en el caso de la limpieza de los polígonos.
Sin embargo, no mencionó una advertencia que Romero habría llevado a la reunión con respecto a la iniciativa de varios países europeos encabezados por Francia, para aplicar duras sanciones financieras a los países que albergan paraísos fiscales y que Panamá podría ser uno de los países afectados, según fuentes estadounidenses.
El asunto fue tratado nuevamente en la Cumbre del G-8 que se acaba de realizar en Okinawa, Japón, apenas un mes después de que Laurent Fabius, el ministro de Hacienda francés propuso lanzar una cruzada internacional contra el lavado de dinero y los paraísos fiscales.
El ministro galo también anunció la celebración el próximo 17 de octubre de un encuentro especial de los titulares de Justicia, Interior y Hacienda de la Unión Europea para tratar los dos temas.
En comparación, Estados Unidos ha tratado de demostrar más tacto hacia los países como Panamá que estarían afectadas por las proyectadas medidas europeas ofreciendo asesoría técnica de sus distintas dependencias gubernamentales. Lo irónico del caso es que la indignación del gobierno francés surge a raíz de un escandaloso blanqueo de dinero en Mónaco que nada tiene que ver con las Américas.
Sin embargo, al mismo tiempo, a fines de junio, el Grupo de Acción Financiera (GAFI), un organismo creado para combatir el blanqueo de capitales por el G-7, este y dos otros organismos internacionales hicieron pública una lista de 15 países y territorios acusados de consentir el blanqueo de dinero negro relacionado con la droga o el terrorismo, entre los que figuran Panamá, la República Dominicana, Belice e islas del Caribe como Dominica, Antigua, San Kitts y Nevis, San Vicente y las Granadinas.
Israel, Líbano, Rusia y las Filipinas también están incluidas en la lista.
"Nosotros reconocemos que Panamá ha iniciado una campaña contra el lavado de dinero y esta tomando nuevas medidas", expresó un alto funcionario.
"Pero se está presentando un problema muy real en lo que respecta a los paraísos fiscales en países cuyos reglamentos bancarios permiten la libre circulación de capitales que evaden impuestos en sus países de origen. Si yo fuera el gobierno de Panamá le pondría mucha más atención a este problema".