Washington y Bagdad- Las autoridades estadounidenses tienen informes que indican que las fuerzas iraquíes en el sur del país han sido autorizadas a utilizar armas químicas contra la población civil, de mayoría musulmana shiíta, dijo ayer el secretario de Estado, Colin Powell.
"Tenemos que tener cuidado porque el mundo sabe que (Hussein) lo ha hecho antes y que podría hacerlo otra vez. Sería un reconocimiento inmediato de que tiene armas de destrucción masiva que juraba no tener", expresó.
Antes de las declaraciones de Powell, un funcionario del Departamento de Estado que pidió el anonimato, señaló que se cree que Hussein ha dado tal autoridad a uno de sus más importantes generales, Alí Hassan Al Majid (Alí el químico).
Este ha sido acusado por la masacre con gas tóxico hace 15 años en la localidad kurda de Halabja, que dejó unos 5,000 muertos. En tanto, el Pentágono admitió que un avión A-10 que participaba en una operación para destruir un puente iraquí en las cercanías con la frontera siria bombardeó por error un autobús sirio y causó víctimas civiles.
El general Stanley McChrystal, jefe adjunto de operaciones del Estado Mayor Conjunto, indicó que "a primeras horas de esta mañana un avión de la coalición estaba lanzando munición contra un puente a unos 160 kilómetros de la frontera siria".
"Tras lanzar las bombas, el piloto pudo ver un autobús, pero era demasiado tarde para rectificar", explicó el militar, quien añadió que "las bombas alcanzaron tanto el puente como al autobús".
Mientras que el Gobierno iraquí desmintió que las fuerzas de la coalición se encuentren a 90 kilómetros de Bagdad, como habían anunciado varias fuentes estadounidenses y británicas. "Sus afirmaciones al respecto forman parte de la guerra sicológica", indicó.
Por su parte, el comandante en jefe de las fuerzas aliadas, general Tommy Franks, aseguró que las tropas a su mando están efectuando un avance "rápido e importante", pero señaló que aún quedan focos de resistencia en zonas de retaguardia, como pueden ser las ciudades meridionales de Basora o Nasiriya.
Aviones y helicópteros de ataque lanzaban ayer misiles y bombas contra unidades de la Guardia Republicana que protegen la capital. Al cumplirse cinco días de la guerra, una fuerte resistencia iraquí impidió que tropas aliadas ingresasen a la ciudad de Basora. Un soldado británico murió en el sur y un helicóptero estadounidense fue derribado e Irak dijo que capturó a sus dos pilotos.
Hussein, quien todavía parecía al mando de la defensa y no daba muestras de rendición, volvió a arengar a sus fuerzas asegurándoles que la victoria de Dios está por venir"". Para las fuerzas de la coalición, el quinto día de operaciones pareció así no tan trágico como el cuarto.
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