Los Hallazgos en cifras
- 14,024 organismos de 6 clases, 16 órdenes y 45 familias se colectaron en una cuenca.
- 154 puntos de muestreo se establecieron en 22 cuencas de 8 provincias.
- 4 investigadores del Gorgas desarrollan este proyecto que culminará en 2013.
Los insectos que viven en los cursos de los ríos, debajo de las piedras y la vegetación que los rodea, son indicadores de cómo es la calidad del agua porque permiten conocer, dependiendo de su presencia o ausencia, qué pasó o está pasando allí donde el agua fluye.
Como nacen, se desarrollan o viven en el agua son muy sensibles a los cambios que ocurren en su hábitat.

Según Aydee Cornejo, entomóloga e investigadora del Instituto Conmemorativo Gorgas, a cargo del proyecto “Diagnóstico de la Contaminación de Afluentes Superficiales de Panamá (Diconaspa)”, cerca del 10% de lo que se conoce como insectos tiene alguna fase de su desarrollo larvario en el agua.
Por esta razón, afirmó la especialista, demandan algunos requerimientos, de los cuales dependerá la diversidad y cantidad de estos organismos en ese medio, a los que se les llama bioindicadores.

Cornejo desarrolla el estudio, desde enero de este año, con un equipo de tres investigadores que evalúan la calidad ecológica de las aguas en 154 puntos de muestra en ríos de las 22 principales cuencas de ocho provincias.
El proyecto se encuentra en la segunda etapa, que corresponde a la toma de datos de campo y al procesamiento de material de laboratorio y en el 2013, prevé aumentar los puntos de muestreo y de cuencas.
Los organismos que se evalúan son los macroinvertebrados de aguas dulces, debido a su amplia distribución, sedentarismo, sensibilidad a perturbaciones ambientales y largos ciclos de vida en el agua.
“Algunos requieren que haya mucha oxigenación, temperatura adecuada, que no haya gran cantidad de materia orgánica en el agua”, por lo que su presencia es un indicador de buena calidad del agua.
Mientras otros se desarrollan mejor en zonas donde hay gran cantidad de materia orgánica en descomposición, que involucra una baja cantidad de oxígeno en el agua, y son considerados tolerantes a la contaminación, y otros viven en zonas de buena calidad como medianamente perturbadas.
La idea es que el estudio sirva para plantear estrategias de manejo integrado y conservación de la salud de ríos y quebradas de Panamá y lograr una línea base de referencia que permita establecer a largo plazo, la incidencia de presiones y alerte a la comunidad de cómo está el agua del río cerca de su comunidad.