Los colegios particulares que solicitaron el otorgamiento del subsidio estatal para el año lectivo 2006, son evaluados "minuciosamente" por las autoridades educativas, para evitar que los fondos sean utilizados para sufragar gastos administrativos.
El Ministerio de Educación reglamentó a través del Decreto Ejecutivo 456 del 11 de noviembre de 2005 este "beneficio", luego que una auditoría a estas escuelas reveló que los planteles pagaban con estos dineros luz, teléfono y hasta planillas.
Este hecho generó críticas de dirigentes magisteriales porque hay estudiantes con problemas de desnutrición y no se le presta la debida atención.
Pese a ello, las autoridades consideran que debe mantenerse un buen incentivo a estos colegios, pues contribuyen al aspecto social, político y educativo.
La auditoría determinó que existía preferencias por las escuelas católicas, pero según el titular de Educación, Miguel Ángel Cañizales, "esto no será posible este año por los nuevos criterios establecidos y la reglamentación existente".
Un total de 50 escuelas particulares recibían B/. 1.7 millón.