Cuatro meses han transcurrido desde que nacieron las niñas Milagros María y María Milagros Cedeño, en el Hospital Aquilino Tejeira de Penonomé.
En el país son las únicas siamesas sobrevivientes que, pese a su condición, las autoridades del Hospital del Niño diagnostican se encuentran estables.

Su madre Elsie, aferrada a la fe divina, cuenta que solo Dios sabrá hasta cuándo sus hijas la acompañarán. Se trata de un riesgo latente, según el diagnóstico de los médicos especialistas.
Para garantizar que la atención de ambas sea oportuna, Elsie, procedente de Chiguirí de Penonomé, tuvo que mudarse al sector de Nueva Esperanza, en La 24 de Diciembre.
Desde allí se traslada al Hospital del Niño, donde un cuerpo de médicos encabezados por el cardiólogo Nelson Morales les realiza evaluaciones periódicas para definir en un futuro la probabilidad de una separación.
“Se trata de un caso más complicado que los anteriores, porque están unidas por el corazón”, destacó Alberto Bissot, director del Hospital del Niño.
Detalló que hasta la fecha se ha logrado estabilizar el estado de las nenas, pero el tiempo definirá si es viable o no la separación.
De concretarse la intervención, dijo Bissot, “tendrá que ser en los Estados Unidos”, porque para estos casos no existen los aparatos necesarios.
“Ambas están fuertes , alegres y comen bastante”, eso me da fortaleza contó la madre de 30 años, que hasta la fecha prefirió mantener el asunto en reserva para no levantar expectativa sobre un caso que para ella aún es doloroso. “Fue una sorpresa para los médicos y para mí, cuando nacieron me decían que era un varón”, recordó.
Todo estaba preparado para un parto normal, sin embargo la situación provocó que aquel 25 de octubre de 2011 mediante cesárea se adelantara el nacimiento de las niñas que denomina “Milagros”.
Sobre el fenómeno que solo se registra en niñas, Bisott señaló que todavía no existen explicaciones científicas que determinen las razones.
En este caso, el tercero en los últimos dos años, las primeras evaluaciones para determinar los órganos que las unían y la vialidad de una separación se hizo a los tres meses de nacidas con médicos de los Estados Unidos.
Durante la evaluación se concluyó que una vez cumplan el año y se podrá identificar con precisión la posible intervención.
Mientras tanto para enfrentar la situación, la madre de las niñas recurrirá por la vía legal al apoyo económico del padre.
Javier Antonio Cedeño, padre de las niñas, a pesar de que las reconoció, las abandonó meses después sin explicación.
Elsie solo cuenta con el apoyo de su familia en la 24 de Diciembre para cubrir los gastos de transporte, medicina y alimentos de las siamesas.
Para sobrellevar la carga de las niñas, se hacen actividades y se solicitan ayuda para la compra de pañales y fórmula Enfamil, que los médicos les recetaron.
A pesar de los antecedentes en estos casos, la familia no se resigna y confía en que un “milagro” les permitirá gozar de la compañía de las niñas. El rostro angelical de ambas les robó el corazón.