Valoración
- De 75% a 100%
- Quienes logren pasar el proceso de evaluación de manera satisfactoria.
- De 70% a 74%
- Los que reciban una medición regular en todo el sistema.
- Menos de 70%
- Los que sean evaluados como no satisfactorios.
- Evaluación docente
- Al final será el promedio de las tareas administrativas relacionadas con la docencia (65%) y del desempeño realizado por estudiantes (35%).
- Recursos
- Si el profesor no está de acuerdo, podrá presentar un recurso de apelación, dentro de cinco días hábiles.
- Reconsideración
- Se interpondrán ante la Comisión de Evaluación.
A partir de la fecha, los docentes de la Universidad de Panamá (UP) se enfrentan al reto de pasar el nuevo sistema de evaluación, en el que se contemplan sanciones más rigurosas, incluyendo la suspensión por un año.
Proceso este, incluido en el Reglamento para Evaluar el Rendimiento por Resultados del Personal Administrativo, aprobado en febrero de este año por el Consejo General Universitario.
Miguel Ángel Candanedo, secretario general de la UP, comentó que con este nuevo método se evaluará anualmente el trabajo y rendimiento del profesor, con base en sus competencias y sus resultados y no solo por su labor docente.
Una comisión de evaluación de profesores será la encargada de llevar adelante este proceso en cada facultad, centro regional o extensión universitaria.
Con este sistema se valorarán las funciones docentes como la actualización de su disciplina, de métodos y técnicas en el proceso de enseñanza-aprendizaje, entrega puntual de nota y la cantidad de exámenes parciales aplicados en los cursos.
Igualmente se toman en cuenta sus tareas administrativas, por mencionar algunas: la asistencia a las juntas de facultades, de centro regional, junta y consejo consultivo. Asimismo se verá sus funciones de investigación, extensión, producción y servicios.
Según Candanedo, los profesores tienen el deber de rendir 40 horas de trabajo a la universidad, de las cuales de 12 a 14 horas son labores como docentes.
Antes se medían tres aspectos básicos: la evaluación de los estudiantes, de la unidad académica a que pertenece el profesor y su autoevaluación. Criterios que no han desaparecido con el nuevo método, solo que se han reformulado para hacer una mejor medición, comentó el catedrático universitario.
El profesor que anteriormente tenía una evaluación no satisfactoria debía acudir a tomar curso de perfeccionamiento y actualización; pero si era repetitivo en la falta, perdía su tiempo completo, sanción que se mantiene con el nuevo sistema.
El sistema de evaluación recibió sus primeras objeciones. Eduardo Flores, candidato a rector en 2011, señaló que esta evaluación es más punitiva, puesto que no se hace con el fin de mejorar, sino de castigar a los docentes. Además, porque se está viendo al último eslabón de la cadena y no incluye a todos los que forman parte del quehacer educativo de la institución.
“Las autoridades están excluidas y no hay posibilidad de que se incluyan a futuro con ese reglamento”, sostuvo.
A su parecer, las cosas no se están haciendo como debe ser. Flores consideró que va a ser muy difícil de aplicar ese sistema y que lo más peligroso es que se pueda utilizar como un arma política para usarse de forma selectiva o en contra de los que no están de acuerdo con la actual administración.
Los estudiantes también forman parte de esta evaluación, en la que tendrán que medirse aspectos como la planificación y desarrollo del curso, relación con los estudiantes y la evaluación de los aprendizajes. En este aspecto, el que reciba menos del 75% deberá tomar un curso para mejorar la práctica docente.