WASHINGTON-Los disturbios en Panamá el 9 de enero de 1964 a causa de la muerte de 22 estudiantes panameños que cayeron ante las balas de los policías de la Zona del Canal crearon la primera crisis internacional a Lyndon Baines Johnson después de asumir la presidencia de Estados Unidos.
El incidente, provocado por estudiantes "zoneítas" de la Balboa High School que arriaron la bandera panameña frente al colegio causando airadas reacciones de la juventud panameña, llevó al presidente Rodolfo Chiari a romper relaciones con Washington.
Estos episodios serán evocados durante una convocatoria de la Universidad de Texas para conmemorar la presidencia de Johnson. Se espera que rindan nuevas perspectivas sobre importantes hitos históricos de la década de los 60, inclusive la crisis panameña y su política hacia la Alianza para el Progreso.
En el encuentro, que se realizará del 12 al 15 de mayo en la biblioteca "LBJ" de la universidad en Austin, participarán varios funcionarios del gobierno de Johnson (1963-68) como el antiguo asesor Jack Valenti y el ex-secretario de Salud Joseph A. Califano, Jr., así como destacados historiadores y artistas.
La conferencia magistral, será presentada por el historiador Arthur M. Schlesinger, Jr., autor de la premiada obra "La Era de Jackson" y las célebres biografías de los presidentes Franklin D. Roosevelt y John y Robert Kennedy.
Schlesinger, que asesoró a Kennedy en el lanzamiento del programa de ayuda económica y social a Latinoamérica conocido como "Alianza para el Progreso", recordará la actitud de Johnson hacia la región señalando que el político tejano fue admirador y discípulo del presidente Roosevelt, en vez de destacar sus trágica actuación en Vietnam (asesorado por los estrategas de Kennedy).
Expertos en asuntos hemisféricos, aún profundamente influenciados por el encanto de la "era Kennedy", tacharon al político texano de conservador que por poco entierra la "Alianza" simplemente porque fue una iniciativa de su predecesor a quien veía como a un rival, cuando en realidad el autor del negativismo hacia los programas sociales fue Thomas Mann, un veterano diplomático también oriundo de Texas a quien nombró secretario adjunto de Estado para Asuntos Interamericanos.
Asimismo los expertos inicialmente consideraban que el flamante presidente había adoptado una actitud intempestiva hacia Panamá tras la violencia del 9 de enero de 1964, a solo dos meses tras el asesinato de John F. Kennedy.
Pero con la distancia del tiempo se entendió que Johnson se vio necesitado de asumir una postura "machista" en lo que constituyó su primera crisis internacional, para no dejar la impresión ante el bloque soviético de que carecía de experiencia y que podía ser susceptible al chantaje.
Ciertamente fue el propio presidente y asesores como Ellsworth Bunker y Jack Hood Vaughn y que abrieron el camino a la "renegociación" de la soberanía del Canal que culminó con los tratados canaleros Torrijos-Carter.
Ya en sus memorias, "The Vantage Point", publicadas en 1971, tres años tras su retiro de la política, Johnson dejó vislumbrar una actitud más conciliadora. Aludiendo a la insistencia del presidente Chiari para que Estados Unidos se comprometiera a "revisar" los tratados canaleros, anotó:
"Mi opinión personal fue que efectivamente había llegado la hora para que Estados Unidos y Panamá revean los tratados. También debíamos mirar adelante para considerar el futuro del tráfico interoceánico a través del istmo.
Sabíamos hace tiempo de que el Canal no podría copar con el mayor volumen de tráfico que se avecinaba con el aumento del comercio internacional. Pero yo estaba decidido de que todo esto debía hacerse de una manera ordenada