Desde los inicios de la administración de Ricardo Martinelli, en julio de 2009, la Embajada de Estados Unidos en Panamá empezó a enviar reportes a Washington, en los que sostenía que algunos de los nuevos funcionarios designados tenían "antecedentes cuestionables", que indicaban que "la corrupción podría ser un serio problema". Otro grupo de funcionarios nombrados en la gestión de Martinelli “sí parecían tener un interés genuino en la buena gobernabilidad”, reportó Barbara Stephenson en un cable enviado a Washington el 9 de julio de 2009.
“No es muy claro en qué parte de la escala recae el presidente Martinelli, aunque hay cosas que indican que no está donde nos gustaría que estuviese”, informó la ex embajadora, sobre el papel del presidente, en un cable que fue entregado a Panamá América por Wikileaks.
En otro párrafo del cable, la Embajada informó que los primeros pasos de Martinelli fueron “muy populares”, lo que le dio una “excelente imagen pública y una temprana credibilidad por mantener sus promesas de campaña”.
Entre las figuras que reporta la Embajada de Estados Unidos con antecedentes cuestionables se destaca el nombre de Irving Centeno, quien con el nuevo gobierno asumió el puesto de director de seguridad del Aeropuerto Internacional de Tocumen.
Stephenson señaló que Centeno podía estar vinculado “con las bandas que roban a los comerciantes que cargaban dinero en efectivo del aeropuerto a la Zona Libre de Colón”. La diplomática especificó que la información era manejada por la DEA, la agencia antidrogas de Estados Unidos.
El gerente del Aeropuerto Internacional de Tocumen, Juan Carlos Pino, reconoció ayer que Centeno estuvo nombrado en la terminal aérea, pero aclaró que nunca fue ratificado en el cargo. “Solo duró unos dos meses”, dijo.
También aceptó que “algunos informes” daban indicios de que personal del aeropuerto podría estar ligado a las bandas que se dedicaban a robar a los turistas y empresarios que se trasladaban con dinero en efectivo a la Zona Libre de Colón.
Centeno actualmente es asesor de la Dirección General del Sistema Penitenciario y la ministra de Gobierno, Roxana Méndez, informó ayer que Centeno pasará a ocupar próximamente el cargo de director nacional de esa institución.
Sobre el reporte de Stephenson, Méndez se limitó a decir que el tema fue ampliamente aclarado por Centeno.
Acusado se defiende.
Irving Centeno dijo ayer estar “sorprendido” del cable de la Embajada y dijo que la información pudo haber llegado de parte de la “mafia” para “empañar su trabajo”.
“Yo no tengo ningún caso abierto con la DEA ni con el tránsito. Esa historia es falsa”, comentó Centeno.
También hizo referencia a su paso por el aeropuerto de Tocumen, donde a través de su gestión dijo que se decomisaron 3 millones de dólares no declarados y 200 kilos de cocaína.
“Yo nunca he sido investigado, parece que la mafia ahora tiene tentáculos más grandes que nosotros”, dijo Centeno.