El ex director del Departamento Nacional de Investigaciones (DENI), Domitilo Córdoba, tras permanecer tres horas en la Procuraduría de la Nación rindiendo declaración jurada, admitió que la Guardia Nacional tomó el control de la escena del delito, donde murió el cabo Andrés García en 1970.
Aseguró que no hubo testigos del hecho, solo estaban el subteniente Daniel Delgado Diamante y el cabo García cuando ocurrió el incidente.
Aunque Córdoba dijo contar con independencia al frente de la División de Homicidios del DENI, tuvo que tomar un informativo del hecho de sangre a Delgado Diamante dentro del Cuartel Central de la Guardia Nacional
Córdoba contó que Delgado narró que para defenderse de la bayoneta que portaba García, hizo tres disparos y uno le causó la herida mortal.
Ni la bayoneta usada por García para amenazar a su jefe, y el arma de fuego del oficial fueron utilizadas como evidencia por el DENI. La Guardia Nacional llegó a la escena del delito, se llevó al herido y removió las evidencias.
Según Córdoba, el informe fue remitido a la Fiscalía Auxiliar a cargo de Humberto Fassano (fallecido).
También rindió declaración el ex fiscal, Raúl Olmos, quien no tuvo en su despacho el citado caso.