La ex magistrada presidenta de la Corte Suprema de Justicia Marisol Reyes de Vásquez es una de las tantas personas beneficiadas con las partidas discrecionales que maneja el presidente de la República, Martín Torrijos.
De acuerdo con el último informe trimestral que hace el Ministerio de la Presidencia sobre el uso de estos fondos, aparece que el pasado 18 de octubre, a Reyes de Vásquez se le pagó la suma de B/. 18,905.20 para cubrirle sus gastos de hospitalización en el Hospital San Fernando.
Marisol Reyes de Vásquez fue presidenta de la Corte Suprema de Justicia durante la dictadura militar.
En el informe, además se le hace un pago al Hospital Nacional por el orden de B/. 28,392; sin embargo, no se explica qué servicio se ofreció ni a quién.
A la empresa A.F. Entertainment INC, se le pagó en concepto de "abono" B/. 20,000 para apoyo económico al programa educativo. En el recibo no existe cuenta pendiente ni queda saldo, pero el pago fue en abono.
Aparte del proyecto que utilizaría las olas para generar electricidad, la ANAM maneja cerca de 100 proyectos de energía renovable.
En su mayoría son pequeñas hidroeléctricas que serían construidas en las provincia de Chiriquí y Bocas del Toro. Hay cerca de 10 proyectos eólicos pendientes de evaluación financiera por organismos internacionales.
Muchos desechos agrícolas, ganaderos y forestales almacenan energía en forma de carbono. Podría sustituir al tradicional empleo de la leña y otros compuestos insostenibles, que suponen el 10% del consumo mundial de energía primaria.
Ventajas: es limpia y renovable.
Inconvenientes: su uso se limitaría a aquellas zonas donde se producen estos residuos y habría que suprimir a los que contaminan, como la turba.
Emplea las diferencias de temperatura entre el fondo y la superficie de los océanos.
En las zonas tropicales, estas diferencias pueden alcanzar hasta los 20º C en 1.000 metros, lo que significa que las aguas almacenan miles de millones de megavatios. Ventajas: renovable, no emite gases contaminantes. Inconvenientes: su rendimiento es del 2% y sólo alcanza sus máximas posibilidades en áreas tropicales.
Es un gran colector que absorbe el calor producido por el Sol.
En el centro hay una chimenea por la que sube el aire caliente, que pone en marcha una turbina capaz de generar electricidad. Se está construyendo una en Australia.
Ventajas: según Greenpeace, este sistema podría cubrir tres veces las necesidades energéticas de nuestro país . Inconvenientes: se necesitan unos 4, 5 km2 de terreno plano para instalar cada central.
Las pilas de combustible, que generan electricidad a través de hidrógeno, son una alternativa a los motores de combustión tradicional. Ya existen diseños de coches que funcionan con hidrógeno.
Ventajas: no produce gases contaminantes, sólo calor y vapor.
Inconvenientes: es un gas muy inflamable, por lo que los coches necesitarían un dispositivo de seguridad. Su uso masivo podría dañar la atmósfera por el exceso de vapor.
Si todo marcha bien, Brasil inaugurará en los próximos meses la primera central eléctrica de América aprovechando la fuerza de las olas, en la costa de su nororiental estado de Ceará, con una potencia de 500 kilovatios.
De acuerdo con Tierra América, la tecnología se instalaría en las costas brasileñas del océano Atlántico, cerca de donde vive 70% de los 174 millones de habitantes de ese país, ahorrando líneas de transmisión que encarecen la hidroelectricidad, proveniente de ríos distantes de los centros consumidores.
Con 8 mil 500 kilómetros de extensión costera, Brasil tiene en las olas un enorme potencial. Segen Estefen, coordinador del proyecto estima factible una participación de 15% en la electricidad consumida en el país "dentro de 10 a 15 años, si el gobierno decide impulsar un programa ".
La central diseñada emplea flotadores que, movidos por las olas, activan una bomba hidráulica que eleva el agua y la inyecta en una cámara hiperbárica, desarrollada para probar equipos submarinos de exploración y extracción petrolera en aguas profundas y que soporta altísimas presiones, como las existentes a cinco mil metros de profundidad en el mar.
De la cámara hiperbárica se liberan chorros de agua en alta presión que sustituyen las caídas de agua de centenares de metros para mover las turbinas acopladas a generadores de electricidad.