La denuncia de discriminación racial de la que fuera objeto, el campeón olímpico de salto largo, Irving Saladino, sigue causando reproches.
Graciela Dixon, ex-magistrada de la Corte Suprema de Justicia y activista de la étnia negra, calificó de "lamentable" que en Panamá se reactiven este tipo de actitudes o prejuicios por razones étnicas.
A juicio de Dixon, este incidente ha provocado mayor atención de los medios de comunicación y la ciudadanía en general, porque circunstancialmente el afectado es una gloria nacional.
"Yo pienso que de no haber sido él, probablemente este hecho habría pasado inadvertido. A lo mejor la persona hubiese sido hasta arrestada y sometida a otros vejámenes todavía más graves de lo que ocurrió con Saladino", aseguró Dixon.
Para la jurista, es el momento para que toda la sociedad se ponga alerta ante estos hechos para no permitirlo bajo ninguna circunstancia.
Instó a las autoridades a tomar cartas en el asunto, porque "esto es grave".