Los informes oficiales del Ministerio de Seguridad informaron que Quiel ingresó al vecino país el 11 de agosto de 1997 y laboraba en Costa Rica como representante de una empresa de sistemas de computación y actualmente se dedicaba a la venta de automóviles en San José.
El diario tico destacó que la Dirección General de Migración aprobó la solicitud de residencia del panameño el 24 de septiembre de 1999.
Tras la detención, el prófugo panameño quedó a órdenes del Tribunal Penal de Juicio del Primer Circuito Judicial de San José, donde se tramita su extradición a Panamá, la cual podría darse en los próximos 60 días.
Los hechos que sindicaron a Quiel como uno de los principales imputados en la Masacre de Albrook, se remontan al momento en que un grupo de oficiales al mando de la tropa se levantó en armas el 3 de octubre de 1989, se tomaron el Cuartel Central y detuvieron al entonces general Manuel Antonio Noriega para negociar su salida.
Noriega recobró el control, fue asesinado el mayor Moisés Giroldi, quien dirigió el intento de golpe en la sede del Cuartel Central de las Fuerzas de Defensa y el 4 de octubre de 1989 son ejecutados en un hangar militar de Albrook los oficiales Juan José Arza, Jorge Bonilla, Francisco Concepción, Deóclides Julio, Feliciano Muñoz, Eric Murillo, Ismael Ortega, Edgardo Sandoval y León Tejada.
En este caso fueron sentenciados los capitanes Asunción Eliécer Gaytán, Evidelio Quiel, Gonzalo González, Francisco Avila (se declaró extinta la pena), el sargento primero Aristides Córdoba Acosta y el exgeneral Manuel Antonio Noriega, a 20 años de prisión. Quiel fue encontrado culpable del delito de homicidio y contra la libertad individual, por un jurado de conciencia, el 13 de julio de 1995 y fue sancionado a la pena máxima de 20 años.
En otros hechos, aún permanece prófugo de la justicia el exmilitar Jorge Eliécer Bernal, quien fue hallado culpable el 27 de abril de 2001 por un jurado de conciencia, declarado reo rebelde en el juicio sindicado por el asesinato del obrero Yito Barrante Méndez.