Las compañías privadas especializadas en seguridad están reclutando en Irak a ex militares para que trabajen como guardaespaldas con un salario mensual de 10 mil dólares, preferiblemente procedentes de América Latina, Africa o Irlanda.
Lo que para el coronel retirado Roberto Díaz Herrera, es una oportunidad para el personal militar panameño que está fuera de servicio, porque representa una entrada económica muy importante.
Díaz Herrera consideró como buena la iniciativa iraquí, pues el servicio de personal latinoamericano es calificado y contribuirá a minimizar la actitud ofensiva de grupos que atentan contra la seguridad en Irak.
Por otra parte, las empresas panameñas no se han interesado por el llamado hecho por Estados Unidos a participar en la licitación para los trabajos de reconstrucción de Irak.
A juicio de los empresarios John Bennett y Felipe Rodríguez, esta situación se debe a que muchas de ellas no están calificadas o no tienen la capacidad de llenar los estándares de calidad.