El ex ministro Rooselvelt Thayer denunció ayer que allegados al diario La Prensa intentaron que el entonces magistrado de la Corte Suprema de Justicia, César Pereira Burgos, desistiera de una demanda millonaria contra el periódico, a cambio de no publicar el cheque por B/.25 mil que éste recibió para pagar una deuda con el Banco Nacional.
Estas aseveraciones fueron inmediatamente rechazadas por el presidente de La Prensa , Fernando Berguido, quien afirmó que al diario solo le movió el interés de saber por qué un magistrado "giró un cheque sin fondos y recibió dinero de un particular".
La Prensa publicó que el ahora difunto Pereira Burgos giró a nombre del Banco Nacional el 26 de julio de 2006 un cheque por B/.25 mil que no tenía suficientes fondos y que después canceló esta deuda con otro cheque que le emitió Thayer.
Thayer relató que un abogado (cuyo nombre no precisó) enviado por La Prensa se acercó a los juristas que tramitaban una demanda de B/.3 millones por calumnia e injuria que le interpuso Pereira Burgos al presidente fundador del diario, Roberto Eisenmann, para pedirles que desistieran del caso o de lo contrario publicarían el citado cheque.
Según el exministro, La Prensa recibió este cheque un año antes y no lo publicó sino hasta que Pereira Burgos rechazó retirar la demanda.
Aseguró que le entregó los B/.25 mil a Pereira Burgos porque éste era su amigo y se los pidió prestados para resolver una urgencia. Agregó que el ex magistrado cometió el error de endosar el cheque y después oficiales del banco lo hicieron público para dañar su imagen.
Berguido respondió que esta investigación se hizo durante meses y que no tuvo nada que ver con la demanda contra Eisenmann y el diario.
Como conocedor de esta realidad a la que llama "fenómeno", el mayor sugiere ciertas estrategias que todavía estamos a tiempo de ejecutar.
Lo que se haga, insiste, debe ser antes de que estos grupos adquieran las temibles características de las pandillas centroamericanas.
Docentes, padres de familia y la Policía Nacional deben trabajar en conjunto para reconocer los síntomas del pandillerismo. "Especializarse".
La tarea no es fácil; sin embargo, en la medida que se logre identificar al joven que está relacionado con drogas o que delinque, la situación cambiará.
De Icaza considera urgente saber "quién puede dominar la venta de drogas dentro de un plantel" porque no siempre es un adulto.
"En Panamá, se sabe que en muchas escuelas hay droga y los muchachos no la llevan para fumarla, sino para venderla".
Autoridades del Ministerio de Educación están aprendiendo a identificar "signos", aunque éstos difieren de los que enumera la Unidad Antipandillas dela Policía Nacional.
"Tatuajes y paredes rayadas con mensajes", son algunos de ellos.
Para encontrar la raíz del asunto, se llevan a cabo programas para capacitar a educadores y jóvenes con la asesoría de fundaciones como Roberto Boutet Díaz. Su presupuesto en el 2006 superó los B/.170 mil.