La dirigencia sindical del Local 907, compuesta por los ex trabajadores de las antiguas bases militares norteamericanas, exigió a la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) y a la Autoridad de la Región Interoceánica (ARI), que cumpla con las estipulaciones legales de dar unas 2,000 plazas de trabajo a los miembros de este sindicato.
Mario Archer, secretario general del gremio, explicó que sostuvieron una reunión con la directora de personal de la ACP, Ana María Chiquilani, donde le expusieron el nombramiento escalonado, iniciando con 50 empleados y culminando con 500 en seis fases hasta totalizar los 2,000 en un plazo de seis meses.
Archer señaló que hasta ahora no se ha cumplido con la promesa de dar empleo a los extrabajadores de las fuerzas armadas y en ese sentido señaló que han programado una marcha a la Presidencia de la República, el 20 de octubre, de no lograrse que se den los empleos solicitados.
Reveló Archer que en la ACP hay 53 funcionarios con salarios de ministros y viceministros, al tiempo que denunció la existencia de mil vacantes congeladas dentro de la entidad.
Advirtió que los extrabajadores del antiguo Comando Sur no van a morir con las manos atadas y por eso lucharemos por lograr las plazas de empleo y acudirán ante las grandes empresas que se han ganado las licitaciones para desarrollar proyectos en la ARI.
El dirigente sindical agregó que los trabajadores del Local 907 se sienten capacitados para desarrollar cargos dentro de la ACP, por lo tanto esperan el retorno del administrador de la entidad canalera, Alberto Alemán Zubieta para exponer la necesidad de que se cumpla con lo pactado.
Afirmó que es mano de obra calificada, ya que pueden laborar en las áreas de mantenimiento y contabilidad y en el campo administrativo.
En una nota enviada a Alemán Zubieta, los trabajadores señalan que nunca existió una previa notificación que iban a perder su status laboral dentro de la ACP, sin embargo, en enero de este año se les notificó acerca de la pérdida de ese status.
El gremio sindical sostiene que no puede aceptar los planteamientos de que no existen plazas de empleo, ya que además de las mil vacantes congeladas, se han firmado más de 600 recontratos.
A pesar de ello, más de 15 mil panameños que perdieron sus empleos con el retiro de las bases militares norteamericanas no han tenido la oportunidad de accesar a una fuente de empleo.
Por otro lado, señaló que la ARI no está fiscalizando para que se aplique la ley que dice que los extrabajadores del Comando Sur tienen la primera opción de empleo en las empresas que se han ganado contratos para ejecutar proyectos dentro de los programas que desarrolla la empresa.