Un centenar de jóvenes ex pandilleros de once grupos de diversos barrios de la ciudad capital y de la provincia de Colón, se reunieron ayer en el Centro de Capacitación de la Caja de Seguro Social (CSS), ubicado en Las Cumbres, para reiterar su deseo de que las bandas juveniles dejen de operar en el país.
"Estos jóvenes han demostrado que quieren reinsertarse a la sociedad, por lo que seguimos buscando mecanismos y alternativas para ayudarlos", manifestó la ministra de la Juventud, la Niñez, la Mujer y la Familia, Alba Tejada de Rolla.
Indicó que esta entidad ha colaborado ofreciéndole a estos ex pandilleros educación, y capacitación mediante talleres, logrando insertar a muchos de ellos en empresas e instituciones, con trabajos temporales y permanentes.
Las instituciones que han apoyado estos programas de reinserción en la sociedad de estos jóvenes son la Alcaldía de Panamá, la CSS, el IFARHU y el INAFORP.
"Una vez que nosotros permitamos que ellos vivan en sociedad, las otras cosas pueden ir llegando de acuerdo a la situación y a las necesidades", dijo Tejada de Rolla.
Los ex pandilleros representan a barrios como Curundú, El Chorrillo, San Joaquín, San Felipe y hasta Colón.
Uno de estos ex pandilleros, apodado "Kennett" del populoso barrio de Curundú, en la ciudad capital, dijo que salió del mundo de la pandilla, porque ese "era mucha bala, y uno ve con el transcurso del tiempo que eso no lleva a nada".
Kennett agregó que ahora con el apoyo del ministerio, ha logrado terminar cuatro cursos (soldadura, tapicería, electricidad y repostería).
"Me siento mejor y he aprendido a conformarme con lo poco que tengo. Antes tenía plata para cosas negativas. Nosotros hemos hecho cosas malas, pero pedimos una oportunidad, no les vamos a fallar", declaró Kennett.