El ex presidente guatemalteco Jorge Serrano (1991-1993) continuará asilado en Panamá mientras el gobierno de Guatemala no aporte pruebas "contundentes" de que cometió apropiación de recursos del Estado, afirmó ayer el ex mandatario panameño Guillermo Endara.
"Panamá otorgó asilo político al (ex) presidente Serrano y no lo entregará aunque sean países amigos, sin embargo, si demuestran pruebas contundentes sobre delitos no políticos, como apropiación indebida, se entregará", afirmó Endara a la radio Emisoras Unidas de Guatemala, que lo entrevistó vía telefónica al cumplirse el jueves ocho años de un fallido autogolpe perpetrado por el ex gobernante guatemalteco.
El ex presidente Endara, amigo personal de Serrano, otorgó el asilo político al ex presidente guatemalteco luego que éste huyera hacia Panamá ante los movimientos de protesta de los guatemaltecos por el autogolpe de Estado del 25 de mayo de 1993, con el que intentó suprimir los poderes Judicial y Legislativo.
De acuerdo con Endara, continúa teniendo una buena amistad con Serrano y recordó que hace unos meses cenaron juntos. "Hace poco me llamó por teléfono a mi casa para felicitarme por mi cumpleaños", añadió el ex presidente panameño (1989-1994).
Endara dejó entrever que la situación económica de Serrano es difícil debido a que las empresas que éste ha emprendido en Panamá "no se han movido como esperaba, por supuesto eso es lo que he oído", puntualizó.
El octavo aniversario del "autogolpe" en Guatemala pasó ayer casi desapercibido entre los ciudadanos que están más preocupados por un paquete fiscal que impulsa el Ejecutivo que por recordar el "Serranazo".
El 25 de mayo de 1993, el entonces presidente de la República, Jorge Serrano, al estilo de Alberto Fujimori, en Perú, se arrogó todos los poderes y disolvió el Congreso y la Corte Suprema de Justicia.