Tras permanecer seis años detenido, hoy el Segundo Tribunal de Justicia realizará la audiencia al ex sacerdote Pedro Hernández Rabadán, acusado de los delitos de tráfico internacional de drogas y homicidio en perjuicio de la niña Eva Góngora.
Rabadán, de más de 70 años de edad, fue detenido en el año de 1997 por su vinculación al trasiego de más de 20 kilos de cocaína líquida, que se encontraban camuflados en un embarque de jugos Galáctica, uno de los cuales por error fue entregado a la niña Eva Góngora.
El proceso penal seguido a Rabadán tiene algunas peculiaridades, debido a que ambos delitos fueron acumulados en un mismo expediente, a pesar que son conocidos por fiscalías diferentes, pero en esta ocasión dentro del mismo proceso serán analizadas ambas causas.
El Ministerio Público solicitó el encausamiento penal contra Rabadán, luego que las investigaciones realizadas lo señalaran como la persona responsable de un embarque de jugos Galáctica a través de la empresa World Comodity, que tenía como destino España y en el cual se encontraba oculta la cocaína.
Para el Ministerio Público, Rabadán era parte de una organización criminal que presuntamente enviaba embarques de cocaína a España, pero uno de estos jugos llegó a manos de la menor Eva Góngora, quien lo ingirió y falleció.
De acuerdo con las sumarias, Rabadán está sindicado por el delito de homicidio culposo, en perjuicio de la menor Eva Góngora, ya que éste fue el responsable de introducir la pasta básica de cocaína dentro de los jugos y por tráfico internacional de drogas.
Las investigaciones indican que la red de narcotraficantes introducía la pasta básica de cocaína desde Colombia y luego la envasaba aquí, para luego trasladarla a España en donde sufría el procesamiento final.
La Fiscalía de Drogas solicitó a las autoridades españolas la investigación de la empresa que recibiría el embarque de jugos, pero se desconoce si se efectuaron arrestos contra el resto de los presuntos miembros de esa organización.
El Juzgado Decimotercero inicialmente dio una medida cautelar de casa por cárcel a Rabadán, por tener 68 años de edad al momento de su captura, ya que la ley permite dar este beneficio a los detenidos, cuya edad sea mayor de 62 años, pero luego le fue revocada.