El legislador arnulfista, Marcos González, acusó ayer de corrupción y responsabilizó a los exdiplomáticos panameños Angela Vásquez y Waldo Suárez por una demanda de más de B/.100 mil interpuesta en contra del Gobierno Nacional en Colombia.
Según el legislador, estas dos personas que fungieron como cónsules de Panamá en Barranquilla alquilaron un local en esa ciudad a nombre del Estado panameño y nunca pagaron lo que correspondía.
Explicó que los diplomáticos laboraron como cónsules durante el gobierno de Ernesto Pérez Balladares y al momento que los funcionarios de la Cancillería panameña se percataron de la anomalía, destituyeron a Vásquez y enviaron a Barranquilla a Waldo Suárez, quien tampoco hizo los desembolsos respectivos.
González solicitó a la Comisión de Relaciones Exteriores de la Asamblea Legislativa, así como a las demás autoridades que investigue el hecho y en caso que se demuestren las irregularidades se apliquen las sanciones respectivas.
Indicó que se requiere que las autoridades tomen cartas en el asunto lo más pronto posible, pues los representantes de la empresa propietaria del local, hicieron un reclamo de más de B/.117 mil al Estado panameño.
El legislador expresó también que el representante de la compañía arrendadora que hace el reclamo denunció que estas personas le falsificaron la firma en un documento notariado, en el cual asegura que le hicieron los pagos correspondientes y los libera de cualquier responsabilidad legal.