Vielka Valentine, una de las investigadas por el desfalco de B/.1 millón cometido en perjuicio del Banco Nacional de Panamá (BNP), se retractó ayer de las implicaciones hechas contra Donatilo Ballesteros Zarzavilla y aseguró que éste no tuvo participación en las irregularidades encontradas en el manejo de los fondos.
Durante un careo celebrado ayer entre Valentine y Ballesteros, ésta afirmó que nunca existió relación alguna entre ambos e incluso sostuvo que no lo conoce. Se estableció que durante la diligencia Valentine contradijo la primera declaración realizada ante la Fiscalía Auxiliar.
En ese sentido, el abogado Javier Quintero, representante legal de Ballesteros, sostuvo que esta declaración excluye a su cliente de toda participación en el desfalco cometido contra el BNP y que la Fiscalía debe ponerlo en libertad en un breve término.
Indicó que Vielka Valentine en su declaración aceptó su participación en algunos de los trámites realizados para la sustracción del dinero del banco y afirmó que su declaración inicial fue sacada de contexto.
Mientras que el también exprocurador de la Administración, Donatilo Ballesteros (padre Donatilo y Edgar Ballesteros Zarazavilla) señaló que la vinculación de sus hijos a este expediente se trató de una "estratagema" para sacarlo del caso. Explicó que los involucrados sabían que como representante legal del BNP presentaría todos los recursos legales posibles para que se les aplicara la pena máxima.
Alegó que a sus hijos se le vinculó con el expediente a través de la existencia de unos supuestos pagarés que habrían hecho efectivos, pero que a la fecha no han sido acreditados en el expediente por la Fiscalía. Detalló que tras las declaraciones de Valentine se esclarece todo el panorama con respecto a la participación de sus hijos.
Por su parte, el exgerente del BNP, Luis H. Moreno, dijo que desconoce si los funcionarios investigados por el desfalco estaban actuando desde su administración en los años "90. Indicó que en su gestión desde 1990 a 1994 se detectaron muchas irregularidades, sobre todo en la época de la dictadura, y en donde participaban funcionarios de la institución, cuyos casos fueron llevados en su momento ante el Ministerio Público.
Manifestó que si hubiese visto algo raro, en lo referente a este último caso detectado, de seguro que los culpables serían llevados ante la justicia, tal como se hizo en los múltiples casos que denunció ante la Procuraduría. "Nosotros llevamos ante la justicia casos de toda índole detectados tras la dictadura militar", enfatizó.