Cinco mil miniaturas de barro expuestas en las escaleras de la Basílica Santa María de Areceli, en Roma, Italia.
Las esculturas representan niños de los cinco continentes por la celebración del 25 aniversario del Espíritu de Asís.
El término fue acuñado por el Papa Juan Pablo II para describir a la Iglesia Católica, que se acerca a los que le necesitan.