Con los hábeas corpus resueltos por parte de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), ante el llamado de la procuradora Kenia Porcell por el proceso de Odebrecht, queda demostrado que ese órgano del Estado trabajó bajo presión del Ejecutivo y sus allegados.
El abogado Ángel Álvarez recordó que los hábeas corpus no detienen las investigaciones, por lo que le pareció que la excusa de Porcell no era válida.
Explicó que la CSJ no debe reaccionar a periódicos, noticias o a presiones, sino que debe ser imparcial e independiente, que deba tomar las medidas conforme a las reglas establecidas en la celeridad y velocidad que los códigos imponen.
Por ello, indicó que hay casos en los que la persona sí está privada de libertad hace mucho tiempo, pero que en este proceso los beneficiarios de la acción de los hábeas corpus no estaban privados de libertad.
En tanto, la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede) solicitó al Ministerio Público (MP), que dé una clara explicación a la ciudadanía sobre los casos de corrupción en el caso de Odebrecht.
"La ciudadanía está ávida por conocer los resultados de las delaciones premiadas a la que altos ejecutivos brasileños vertieron ante las autoridades de Brasil", dijo Apede.
También expresaron que Panamá, al igual que otros países, esperaba con ansiedad resultados de estas declaraciones, a fin de saber con certeza quiénes estaban vinculados.
Agregaron que es función del MP explicar las razones por las cuales no se sabe el resultado de las mismas.