La administración del Cementerio Municipal de La Chorrea tomó la decisión de exhumar los restos de 160 personas que fueron sepultadas, luego de que fallecieran en el Hospital Nicolás Solano y nadie se presentara a reclamar sus cadáveres, debido a la falta de espacio en este campo santo.
Los cuerpos habían sido sepultados en este cementerio, en base a un convenio realizado con el Ministerio de Salud y que data de la década de 1980.
Una vez exhumados, los restos serán enviados a una fosa común, explicó el asesor financiero del municipio, José Aparicio, y advirtió que igual procedimiento se utilizará, en el caso de los deudos que no acudan a ponerse al día en el pago de la morosidad por el uso de bóvedas y fosas.
Antes de proceder a extraer los restos de difuntos, cuyos familiares no han cumplido con los pagos, para lo cual se dará un plazo hasta el 15 de noviembre, se procederá a publicar un listado, y luego de eso los restos serán identificados y enviados a una fosa común.
La morosidad en este cementerio ronda los 169 mil balboas, lo cual incluye osarios, bóvedas y fosas. Algunas de estas deudas datan de hace 20 años, razón por la que se está realizando un operativo de cobro en las puertas del cementerio.