El Comité de Familiares de Pacientes Por el Derecho a la Vida se reunirá hoy con la presidenta de la Corte Suprema de Justicia, Graciela Dixon, para expresar su preocupación respecto a la liberación "alegre", por parte de este Órgano, de algunos funcionarios involucrados en el envenenamiento de medicamentos del Seguro Social.
Esta agrupación, que piqueteó ayer las inmediaciones de la Presidencia por media hora para exigir al Gobierno que atienda dignamente a los sobrevivientes de esta tragedia, criticó la liberación del jefe de Farmacia y Drogas, Pablo Solís, por orden del Órgano Judicial.
Los manifestantes dirigieron una segunda nota al mandatario Martín Torrijos, en donde exigen la separación del ministro de Salud, Camilo Alleyne, y del director de la Caja de Seguro Social, René Luciani, por entorpecer las investigaciones.
En ocasiones anteriores el mandatario señaló que destituirlos no solucionaría el problema.
Uno de ellos, quien más conversó con el quipo de Panamá América, dijo que realizan trabajos completos, aunque los interesados no tengan los temas.
"Hacemos la investigación y desarrollamos la estructura metodológica", añadió.
No obstante, argumentó que cobran B/. 500, ya que los trabajos son profesionales y sólo toman en realizarlos cerca de mes y medio.
Al igual que el anterior personaje, solicitan B/. 100 como abono inicial, ya que eso les permite solventar algunos gastos cuando empiezan el trabajo.
¿Y la entrega? Según contaron, lo hacen en una carpeta con espiral y además, en un disco compacto, para que en caso de que al trabajo original le pase algo, haya una copia.
Estos "comerciantes de tesis" no tienen oficinas, por lo que generalmente se encuentran con sus clientes en la Biblioteca Simón Bolívar o la Ernesto J. Castillero, en el parque Omar.
Por su parte, el rector de la Universidad de Panamá, Gustavo García de Paredes, dijo que "cuando los profesores dirigen una tesis requieren que los estudiantes estén haciendo entregas parciales del trabajo, así como las investigaciones en los libros que se les recomienda".
Paredes sugirió que debe haber un seguimiento estrecho que confirme que los mismos estudiantes están haciendo el trabajo y no que otros la desarrollen.
"Esto significa que el profesor no ha prestado la debida atención en la tesis del estudiante", aclaró.
El rector señaló que esto le hace daño a los estudiantes que se "autoengañan", ya que en su último año es cuando más deben mostrar sus habilidades.
Se consultó a representantes del Consejo del Sector Privado para la Asistencia Educacional (CoSPAE), pero prefirieron no emitir detalles.
No obstante, señalaron que investigarán la situación para solicitar informes a las diferentes universidades del país, ya que esto "golpea la educación nacional".
En tanto Diego Eleta, presidente de la Cámara de Comercio e Industrias, calificó estas prácticas como "repudiables", ya que todos los años de estudio que un alumno recibe es para que al final refleje sus conocimientos.
"El comprar una tesis representa falta de ética y existen un sin fin de razones, para justificar que esta actividad no va acorde a los verdaderos profesionales", contó. Aseguró que aquel estudiante que hace eso está entrando al sistema laboral pretendiendo tener capacidades que no tiene y generando expectativas en su futuro empleador que no son reales.
La Universidad de Panamá expide de 8 mil a 10 mil títulos anualmente y un tercio de los graduados sale de la Facultad de Administración de Empresas y Contabilidad, mientras que los demás proceden de Medicina, Derecho, Humanidades.
En la Universidad de Panamá han descubierto el plagio de tesis en algunas ocasiones, por lo que suspendieron de inmediato el título a los estudiantes y sancionaron al profesor encargado de supervisar el trabajo.