Las honras fúnebres de José Gil Valderrama Fuentes, quien fue linchado el pasado 23 de mayo, por varios sujetos en el sector conocido como "La Subida del Cielo", en Paraíso, distrito de San Miguelito, se efectuaron ayer en la Iglesia Cristo Redentor, donde sus familiares, exigieron "justicia" para el difunto, ya que consideran que fue asesinado con premeditación y alevosía.
Luego de la misa, que inició a la una de la tarde y que fue oficiada por el diácono Everardo Montenegro, el abogado de los familiares del occiso, Anselmo Guerra, hizo uso de la palabra, afirmando que Valderrama Fuentes "fue vilmente asesinado" y que en este caso, los criminales actuaron con "saña y alevosía".
Guerra sostuvo que Valderrama Fuentes no era un violador, como informaron los medios de comunicación, sino un hombre honrado que vendía comida en la Contraloría General de la República y sin antecedentes penales.
Añadió que Valderrama Fuentes, días antes de su trágica muerte, había buscado una "boleta de protección" ante las autoridades locales, y posteriormente comunicó a sus propios parientes que vivían en la misma casa, que dos sujetos pasaban al frente de su residencia en forma amenazadora.
"De allí el vil asesinato perpetrado el 23 de mayo pasado, por lo que se argumentó que era un violador, y es falso, pero en un momento dado, a través de una verdadera investigación de política criminal se logrará y se llegará a la verdad", declaró Guerra.
Para el diácono Montenegro, la iglesia no puede aplaudir ni aceptar nada de estas cosas, porque va en contra de la vida.
"La vida es sagrada, la vida es de Dios. Entonces todo aquel que quite la vida a una persona va contra los deseos de Dios, quien es el verdadero dueño de nuestras vidas", indicó el religioso.
Una de las hermanas del occiso, Minerva Robinson, consideró que las primeras informaciones sobre cómo murió, jugaron con su memoria, porque no era violador.
Valderrama Fuentes fue linchado por cuatro moradores del lugar, dos adultos y dos menores de edad, que se encuentran bajo investigación, quienes lo sometieron como a las cinco de la mañana del pasado 23 de mayo.