Agrupaciones indígenas y campesinas, convocadas por la Enviromental Law Aliance (ELAW), una organización mundial de abogados preocupados por los temas ambientales, iniciaron ayer un seminario sobre la participación ciudadana y mecanismos de defensa ambiental a nivel nacional e internacional.
El encuentro, cuyo propósito es compartir experiencias entre las organizaciones que han visto efectos positivos o negativos en el tema de la ampliación de la cuenca o en cuanto a las empresas hidroeléctricas y el tema de Cerro Quema.
Sobre el tema, Aresio Valiente, director Regional del Programa Indígena del Centro de Asistencia Legal Popular (CEALP) y coordinador de ELAW en Panamá, señaló que "la participación ciudadana más bien es un discurso del Estado, pero en la práctica no existe una real participación ciudadana".
El abogado advirtió que el seminario pretende demostrar que la ciudadanía tiene interés en participar en todo lo relacionado con las políticas ambientales del Estado, "creemos que el tema del ambiente no sólo pertenece al gobierno sino también a la comunidad".
Esta es la primera reunión donde se trata el tema ambiental entre diferentes organizaciones campesinas e indígenas, el año pasado se efectuó una igual sobre las políticas de los bancos multilaterales hacia los pueblos indígenas.
Valiente manifestó que el Estado habla de la conservación, el medio ambiente, los recursos naturales, de protección y bosques pero que sin embargo "existen políticas de desmejorar las condiciones de los campesinos o de destruir los bosques vírgenes".
"Nosotros no estamos de acuerdo porque existen dos discursos, un discurso de conservación y por otro lado nos están hablando de la explotación minera y la cuenca del Canal, entonces pareciera que no existe una política clara", añadió el abogado.
Mediante el seminario las organizaciones desean plantear sus preocupaciones en torno a la posible ampliación de la cuenca del Canal, ya que las consecuencias afectaría "las futuras políticas del ambiente".
Anunció Valiente que a la actividad, que concluirá hoy, convergen "todos los congresos indígenas, organizaciones campesinas de la cuenca, de los ríos Tabasará y Quema, así como indígenas de la represa del Bayano, estos últimos "tuvieron una situación amarga por la construcción de la represa".
Para el abogado, una de las más graves situaciones existentes es el problema de la represa del Bayano, con cuya construcción quedaron enterrados una serie de árboles que ahora despiden gas metano y que representan un peligro inminente a la población.
"En 1986 se hizo un estudio técnico en Bayano, donde se determinó que se está emitiendo gas metano, porque como se inundó una parte, muchos árboles producen gas metano, entonces queremos que el Estado sea consciente de que existe una prueba palpable", añadió Valiente.
El abogado anunció que después de la reunión prepararán un documento que expresará la posición de los pueblos indígenas en cuanto a la ampliación de la Cuenca, el tema de la minería, con el fin de que el Estado "escuche que existen organizaciones campesinas e indígenas interesadas en participar de las políticas del ambiente".
Por su parte Olegario Cedeño, residente de la comunidad Las Cruces Encantadas, en el sector de Chagres, provincia de Colón, señaló que la reunión servirá para "denunciar las anomalías que estamos sufriendo la región de la costa abajo de Colón, los distritos de Chagres, Colón, Capira, La Pintada, Coclé y de Donoso, que son afectados por la Ley 44 que amplía la cuenca del Canal".
El vocero campesino sostuvo que han planteado su inquietud en todas las instancias del Estado, "primeramente al Legislativo que creó la Ley 44, a la Presidencia, los medios de comunicación, la Defensoría del Pueblo, la Comisión de Derechos Humanos y la Autoridad del Canal", instituciones de las cuales no han recibido respuesta.
Advirtió que de ampliarse la Cuenca se verán afectados "más de 100 mil campesinos", situación que les preocupa porque seremos despojados de estas tierras, nuestro sustento, de modo que "la provincia iría a una crisis de producción de café y productos básicos".
De acuerdo con el Cedeño, la ampliación comprende tres lagos; el de Río Indio, Cabo Sucio y el de Coclé del Norte, los dos primeros con una dimensión de 80 metros, y el tercero de 100.