En medio del dolor y la tristeza por la irreparable pérdida de la maestra Silvia Godoy, los familiares exigieron a las autoridades en las honras fúnebres, que esta muerte no quede impune.
Pidieron que se castigue al homicida Alenjadrino Rodríguez, con la pena máxima, ya que lo que hizo no tiene perdón.
Alegaron que no conciben que las autoridades digan que Rodríguez está enfermo y no lo envíen a la cárcel, como debe de ser.
Durante el sepelio que se realizó en el cementerio de Guarumal, en el distrito de Soná de Veraguas, los padres de la maestra, que murió de un disparo y tres puñaladas, recordaron que su hija, al terminar sus estudios secundarios, quería ingresar a la carrera de enfermería.
Manifestaron que por falta de recursos económicos decidió estudiar magisterio.
Cientos de educadores de toda la provincia, se concentraron en el poblado de Guarumal, para despedir a la maestra Godoy, quien en vida demostró ser una excelente profesional.