El pan es uno de los elementos alimenticios que no puede faltar en la mesa de los interioranos en la cena de Navidad.
Vale Collado Osorio, a sus 74 años, es dueña de la panadería “Vale”, ubicada en el corregimiento de Monagrillo, distrito de Chitré, en Herrera.
Explicó que este local es muy popular en la región y más allá, “aquí vienen personas de la ciudad capital que nos encargan pan, por lo que hacemos aproximadamente unas 500 libras de harina en la época de Navidad”.
En las panaderías San Pablo y La Arena, en el corregimiento de La Arena en Chitré, también están en estos momentos sumidos, además del pan cotidiano, en elaborar muchas roscas para cumplir con la demanda que se presenta actualmente.
Vale explica que lo atrayente de sus roscas es el sabor, porque ellos utilizan una receta que no se puede revelar, por la competencia. Pero en estos momentos ya tienen un pedido grande, sobre todo para la ciudad capital, que está entre las 100 roscas diarias.
En la panadería de Vale se consumen diariamente unos seis quintales de harina y se cocinan en hornos artesanales.
Detalló que desde muy niña aprendió a hacer pan. Su madre, María Osorio, una mujer muy trabajadora del corregimiento de Monagrillo, le enseñó el oficio que a su vez ella había heredado de su madre, a quien llamaban “Mamita”.
El pan representa la fraternidad, el alimento del que habló Jesús, explicó el padre Néstor Escobar. “Jesús dijo: " Yo soy el pan vivo bajado del cielo"”, de ahí que los católicos adhieren este componente a la Nochebuena.