La canasta básica, el alza de la electricidad, la aprobación del Tratado de Promoción Comercial (TPC) y el inicio de las campañas electorales conformarán la agenda panameña del 2008.
Sin lugar a dudas el tema que sembró desesperanzas entre los panameños durante el 2007 fue el constante aumento de precios, por lo que muchos este año esperan que se congele el costo de los alimentos.
Aunado a esto, algunos ciudadanos se levantan en el día de hoy con la noticia de que la electricidad aumentó, para los que más consumen energía.
Todo esto no es muy bueno para el país en general, que afronta una crisis en cuanto a la distribución de la riqueza, según los expertos.
Esto inquieta a algunos líderes de la oposición como José Isabel Blandón, ya que el PRD podría desatender los temas prioritarios del país, por centrarse en seguir llevando las riendas del país.
No obstante, para diputados del oficialismo como Elías Castillo, esto no impedirá que se continúe llevando a cabo los proyectos que necesita el país.
También para este 2008 se espera la aprobación de un Tratado de Promoción Comercial (TPC), con los Estados Unidos, el cual fue pospuesto por la presencia de Pedro Miguel González, en la presidencia de la Asamblea Nacional.
Tanto el presidente de la Cámara de Comercio de Panamá, Domingo Latorraca, como el presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), Severo Sousa, han expresado su preocupación de que el factor político que representa González retrase la ratificación del TPC en el Congreso.
La política para elegir a los 3 mil 262 directores de colegios y escuelas oficiales, dará un giro. Las autoridades tienen entre sus planes realizar un ordenamiento interno. De acuerdo con lo que se ha avanzado en este aspecto, se harán cambios y rotaciones dentro de las direcciones, y se modificará el periodo del educador en el cargo.
Ahora tendrán las autoridad de Salud en conjunto con los médicos reponer el tiempo perdido y estabilizar las problemática generada por el paro médico.
Unido a esto continuará el debate por la supuesta privatización de los servicios de salud, que alegan los gremios médicos.
Y como no puede faltar muchos, entre los que están la Iglesia, sueñan con disminuir los índices de inseguridad y violencia, que cada año aumentan en Panamá.