Ante la falta de garantías por parte de las autoridades colombianas, William Rodríguez Abadía, hijo del narcotraficante colombiano Miguel Rodríguez Orejuela, uno de los jefes del cartel de Cali, se entregó en Panamá a agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).
Rodríguez Abadía, quien aduce también problemas de salud fue extraditado hacia Miami, Estados Unidos donde enfrentará cargos por lavado de dinero y narcotráfico.
El abogado de Rodríguez Abadía, Jorge Luis Gutiérrez señaló al diario El Tiempo de Bogotá que su cliente no se propone "hacer declaraciones" contra capos de las drogas, para salvar su situación.
Según el abogado el ex fugitivo tiene problemas de salud, ya que fue víctima de un atentado en el que resultó gravemente herido, y desde niño se le extirpó un riñón, por lo que sus condiciones de salud son precarias.
El ministro de Gobierno, Héctor Alemán, confirmó la entrega de Rodríguez, cuya extradición fue solicitada desde el 2002. Dijo que el presunto narco llegó a Panamá "por vía marítima" y que "de inmediato se comunicó con las autoridades norteamericanas" para entregárselo.
Miguel Rodríguez Orejuela como su hermano Gilberto, jefes principales del desaparecido cartel de Cali, están presos en Estados Unidos.
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