"La preocupación de la justicia debe ser de los panameños", respondió ayer el presidente Martín Torrijos a las declaraciones del embajador de Estados Unidos en Panamá, William Eaton, quien dijo que su país estaba preocupado por la corrupción e impunidad en el sistema judicial panameño.
Según Torrijos, "corresponde a los panameños señalar y enfrentar los problemas y no a los extranjeros". Estos planteamientos se suman a los del ex canciller Harmodio Arias que cuestionó el hecho de que un diplomático extranjero se involucre en los asuntos internos del país, a pesar que en el fondo dijo compartir los comentarios.
Torrijos volvió a admitir que existen problemas dentro de la justicia, pero destacó que ha sido el primer mandatario que dejó de nombrar a familiares o cercanos políticos en la Corte Suprema de Justicia; tomando como ejemplo, la designación de la procuradora Ana Matilde Gómez.
El mandatario criticó a los sectores que hoy día hacen contribuciones para mejorar el tema de la justicia, porque cuando tuvieron la oportunidad no hicieron nada por la Policía Técnica Judicial.
"No todos se arregla con leyes", sostuvo Torrijos, subrayando que el problema es que debe haber una definición más clara de cuál debe ser el rol de la PTJ dentro una estructura de combate al crimen organizado y del Ministerio Público y de la Corte Suprema de Justicia.