En un comunicado, la empresa informó que de manera voluntaria proporcionaron toda la información sobre el bus incendiado, contrario a la campaña "difamatoria y calumniosa" de los abogados querellantes.
La empresa aclaró que una vez venció el término de garantía del bus 8B-06, el 28 de abril de 2003, el vehículo no regresó más al taller de F. Icaza y Cía., S.A., ni a ninguna de las otras compañías garantes.
En su lugar, la unidad fue atendida en talleres no idóneos y con personal sin experiencia para manipular, reemplazar o alterar sus piezas, en donde se hizo todo tipo de cambios y al sistema de aire acondicionado y al sistema eléctrico.
La empresa F. Icaza y Cía., S.A., a través de Ultrapartes, S.A., introdujo al país, a partir de 2000, cinco buses DINA DIMEX nuevos, de fabricación mexicana y carrocería guatemalteca (Rosmo).
Las cinco unidades pasaron por las revisiones de la Autoridad del Tránsito, incluyendo el bus 8B-06 que se incendió.
El bus 8B-06 fue escogido, revisado y aceptado por el dueño antes de comprarlo.