Nadie está velando por el mejoramiento del contenido de los planes educativos, pues los organismos responsables sólo están por sus intereses, denunció el candidato a decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá (UP), Enrique Mendoza.
El profesor universitario, quien hizo las declaraciones en medio del ambiente electoral que rodea a la UP, señaló que la facultad debe reorientar el papel que ha jugado hasta el momento, porque los problemas de este nuevo siglo tienden a hacerse más complejos.
Sostuvo que su propuesta surge en momentos en que la situación de la salud pública del país es muy difícil, no sólo por el brote de hanta en Azuero, sino también por la complicada situación de enfermedades como el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH).
Mendoza criticó el hecho de que contando la facultad con una escuela de salud pública de gran reputación y con un grupo heterogéneo de docentes y científicos, ésta no haya sido capaz de emitir un pronunciamiento, análisis o iniciativa, en relación con el hantavirus.
"Se dan cambios a nivel de salud en Panamá y el mundo entero y el papel que debe jugar la UP y sobre todo la facultad de medicina ha de ser de líder en el estudio de los problemas de salud que afectan a los panameños, por lo que deben plantearse planes estratégicos de prevención y el uso de la educación como un instrumento para hacer frente a estos problemas", indicó el docente.
Agregó que el enfoque debe estar dirigido sobre todo en temas como la situación de la Caja de Seguro Social (CSS) y los planes que ejecutará para garantizar que en el 2015 ó 2020, el país pueda hacerle frente a la situación de jubilaciones y pensiones, así como su capacidad de brindar un servicio de salud efectivo.
Sostuvo que la farmacia de la facultad debe intervenir en situaciones como la deficiente calidad de los medicamentos que son entregados a los usuarios de la CSS, a pesar de las decena de millones que gasta el Estado en este renglón.
Según el médico, la facultad ha hecho lo que tenía que hacer en la formación de los profesionales de salud que el país ha necesitado, al más alto nivel, cumpliendo con sus objetivos.
Destacó que hay que estar claro que con el aparecimiento de nuevas realidades médicas que incluyen toda clase de enfermedades, la facultad no puede quedarse haciendo lo que hacía en el siglo pasado.
Expresó que los más de 100 millones que gasta el Estado en la UP en la formación de profesionales obliga a éstos a intervenir en el análisis de la solución de los problemas nacionales.