Nación

Falso positivismo y alegrías fugaces


LAS PERSONAS con actitudes positivas tal vez no abunden, pero sí son fácilmente reconocibles, especialmente, por quienes conviven, comparten y hasta gozan de esa manera entusiasta con que llevan sus vida.
Al menos, así nos sucedió en la búsqueda de "personas positivas", nuestra más reciente misión. Todos coincidieron en que la persona positiva logra transmitir su actitud a los demás, toma las situaciones difíciles como pruebas de Dios, se establece metas y difícilmente se da por vencida.
Sin embargo, para la doctora Geraldine Emiliani, la situación va un poco más allá de ser alegre, pues según ella, el panameño es en general alegre, despreocupado, lo que es una manera de no enfrentarse a los problemas del diario vivir
Emiliani considera somos muy dados a vivir de las apariencias para evadir los obstáculos que lo agobian.
La situación es muy diferente en una persona positiva, que es aquella que tiene una actitud permanente de "recomenzar" y estudiar las situaciones para comprender sus fallas, errores y contratiempos.
Según Emiliani, en el tema inciden diversos factores como son los biológicos, de percepción, memoria, aprendizaje, asociación, emoción, imaginación, pensamiento, inteligencia, motivación y muchos otros. Los que pueden conjugarse.
A su juicio, "cada ser humano es el resultado de la relación entre dos individuos: su padre y su madre", la que sigue viviendo en la persona como una armonía bellísima o como una laceración dolorosa.
En cambio, si la relación está envenenada, crecerán las ansias e inseguridades, su relación con los demás y con él mismo será cimentada en actitudes negativas.


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181210
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América