El peligro está latente en el área de San Miguelito, específicamente en el sector de Villa Guadalupe, donde una quebrada que atraviesa detrás de la Multi No. 5 pone en peligro a los niños que viven en el lugar.
La cantidad de herbazales y los desperdicios de basura también se aprecian por todos lados, por lo que permite que el mosquito transmisor del dengue se pueda reproducir.
Los residentes señalan que en el edificio 7A, ya se han registrado dos casos de dengue, lo que pone en alarma a los inspectores del Ministerio de Salud (MINSA).
Solicitaron al representante del área, Norman De Gracia, que le brinde mantenimiento a este inmueble, con el interés de evitar una epidemia de Aedes aegypti.
Pero esta inusual saturación se relaciona también al comportamiento que ha tenido la economía en los últimos 15 años. Chávez y Márquez son del pensamiento que la globalización ha tenido mucho que ver.
Cuando inicia 1990, por ejemplo, nuestro país empieza a incorporarse al proceso democrático. Más adelante se reduce el ritmo de crecimiento económico, a pesar de la aplicación de las reformas fiscales y laborales.
Hacia finales de 1997, el empleo se elevaba en 1.9% y el trabajo a cuenta propia hace lo propio en un 11.5%, demostrando que los empleos informales se robustecían más que en los sectores modernos de la economía.
Una buena razón es que no se han producido las suficientes plazas de trabajo que todos esperaban (con el cierre de las bases militares) y se ha tenido que caer en un sector de subsistencia, donde, al parecer, nada está regulado.
Así vemos que, aproximadamente, unos 50 mil trabajadores estatales, desde la aplicación de las medidas macroeconómicas, suman más del 24% en mano de obra informal, según informes de la OIT (Organización Internacional del Trabajo).
La economía informal está fuera de los patrones que rigen el sector formal de la economía. Realiza poco aporte al fisco.
Conlleva al uso irregular y arbitrario del espacio público, trayendo efectos nocivos para el desarrollo de otras actividades comerciales.