Ambientalistas y defensores del medioambiente consideran que hay un gran trabajo que hacer con el tema de la fauna y flora en Panamá.
La protección de refugios naturales, aunque legalmente le corresponde a la Anam, también es un deber de todos los panameños.

La ambientalista Raisa Banfield sostiene que sobre el tema debe darse una mayor inversión económica, para implementar campañas y proyectos que creen conciencia en la población sobre la importancia de cuidar los recursos naturales.
Banfield declaró que las autoridades competentes deben tener un mayor presupuesto para la contratación y capacitación de guardabosques, quienes son los principales centinelas de las áreas protegidas del país.

La defensora ambiental también comentó que es fundamental que la población tome conciencia, de manera que en conjunto con las autoridades trabajen por la preservación de las áreas verdes del país.
Igualmente Banfield agregó que no se están siguiendo los planes de manejo para estas áreas, de manera que se traten de acuerdo a su estatus.
“El tema del respeto a las fronteras de estos refugios, donde se permite la invasión para inversiones comerciales, es otro factor que se debe corregir”, añadió la ambientalista.
Por otra parte, el sociólogo y ambientalista Milciades Pinzón Rodríguez resaltó que otros de los factores que amenaza al medioambiente son las empresas mineras que, en busca de riquezas y poder económico, pueden desmembrar parajes naturales que además de ofrecer vida, muchas veces brindan las condiciones para la subsistencia de las personas que viven en ellas o cerca de las mismas.
Pinzón recomendó a las autoridades prestar más atención a este tema, pues aunque parezca lejano, será el único factor por el cual se sostendrá la vida.
“En nuestra República aún se conserva una riqueza biológica que ya quisieran poseer otros países, pero existen empresas que no centran sus intereses en la calidad de vida del panameño, sino en meros intereses personales”, comentó el sociólogo.
Pinzón afirmó que lo más triste de esta situación es que, en el caso de estas empresas mineras, encima de que afectan grandemente el medioambiente, se llevan todo el dinero y dejan solo migajas al Estado.
“Es fundamental que tomemos parte en el tema de la conservación y la protección ambiental, pues además de estas amenazas, está el cambio climático”, señaló el ambientalista.