El Gobierno Nacional no ha podido establecer diálogos oportunos ante las acciones de protesta programadas por varios grupos sociales en las últimas semanas.
Solo ayer, diversos sectores protagonizaron cierres de calle en las principales avenidas del país, tales como la vía Ricardo J. Alfaro (Tumba Muerto), la Justo Arosemena y la vía Centenario.

Se trata de reclamos que habían sido anunciados con antelación, pero no hubo un pronunciamiento de las autoridades competentes para evitar enfrentamientos entre ciudadanos y la Policía Nacional.
Hospital Santo Tomás
Los trabajadores del Hospital Santo Tomás agudizaron ayer sus protestas, que incluyeron siete horas de paro laboral, en reclamo de ajustes salariales que se les adeudan.
Sería un reclamo que si bien compete a los administrativos del Elefante Blanco, ha terminado afectando a pacientes y ciudadanos en general.
El encargado del hospital, Ángel Cedeño, restó méritos a la protesta de los trabajadores, aduciendo que sus argumentos no son serios, sin embargo, reconoció que no cuentan con el dinero para acatar sus peticiones.
Manifestó que al haberse acogido a un ajuste en el 2015, quedaron derogadas las escalas salariales que exigen se equiparen, pues ya han aumentando el salario de algunos trabajadores hasta en 40% y 45%.
No obstante, la falta de un acercamiento ha llevado a los funcionarios a lanzar la advertencia de proseguir con medidas más enérgicas, como un paralización general desde hoy.
Panamá Este
Este no es el único caso en el que no se llega a un punto de conciliación.
También ayer, en Tortí, distrito de Chepo, moradores del sector cerraron la vía Panamericana para exigir al Gobierno la apertura de un Minsa-Capsi en esa región.
Los habitantes de Panamá Este reclamaron que desde hace dos años se ha venido exigiendo la fecha de apertura del centro médico.
Ello, ante el colapso del centro de salud actual, el cual cubre a unos 2,000 pacientes al mes.
En tanto, la mañana de ayer, un grupo de conductores realizó un recorrido desde la vía Centenario, que terminó en la Tumba Muerto, para exigir a la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) que desista de una nueva regulación.
Estas manifestaciones son solo parte de las múltiples protestas que han causado pérdidas económicas por cierres en avenidas importantes.
Al respecto, la presidenta saliente del Consejo de la Empresa Privada de Panamá (Conep), Aida Michelle de Maduro, expresó que se estaría afectando la institucionalidad y estabilidad del país, y no se ve ninguna acción del Gobierno para proteger la inversión extranjera.
A su vez, el dirigente empresarial Roberto Troncoso opinó que muchas veces son temas pendientes, como salud y educación, que pasan de un gobierno a otro, los cuales han preferido mirar para el otro lado, lo que agota las expectativas de ciudadanos afectados.
Señaló que la protesta en Panamá se ha hecho viral, y hoy es normal, ya que los Gobiernos, cuando no salen a afrontar los problemas, provocan estas acciones.
Gobierno carece de interlocutores para tratar los problemas sociales
Las protestas en las calles han ido en aumento durante los últimos meses ante la falta de interlocutores del Gobierno que atiendan los problemas de la población, señalaron algunos críticos.
En este sentido, el sociólogo Marco Gandásegui explicó que es evidente la falta de diálogo, y ante los incumplimientos de los gobiernos, han surgido movimientos reivindicativos sobre decisiones y principios como el derecho al agua, la salud y otros que le corresponden a la población y no son suplidos.
“Esos movimientos se presentan de manera fraccionada y por separado, y los mantienen a raya con las fuerzas policíacas”, evaluó.
Ante esto, el dirigente Roberto Troncoso señaló que la ausencia del diálogo hace que el ciudadano tenga una percepción de falta de respuesta, que al final lleva a solicitar la presencia del propio jefe del Gobierno. “Esa falta de capacidad de respuesta y buenos interlocutores hace que pidan la presencia del presidente, al punto de convertirse en una alarma”, afirmó.